El precursor de la participación de los ciclistas colombianos en las carreteras europeas, fue Efraín “El Zipa” Forero, quien luego de ganar la primera vuelta a Colombia de 1951, con más de dos horas de diferencia sobre su inmediato perseguidor, se convirtió en el mejor pedalista del país.
Esta justa fue la graduación de su veloz y empinada carrera, por las trochas y vías veredales de la región andina. También el año anterior había sobresalido en la primera incursión internacional del deporte de las bielas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Guatemala, donde él y su grupo se alzaron con la medalla de oro en la prueba de gran fondo en carretera, por equipos. “El indomable Zipa”, como lo bautizó para siempre el insigne Carlos Arturo Rueda C., en uno de sus cubrimientos encima de un transmóvil radial en los polvorientos y elevados caminos de herradura por donde circulaba la vuelta por aquellas calendas, en honor a su tierra natal Zipaquirá. “El Zipa”, entonces se constituyó en el emblema del ciclismo colombiano. Esa enorme figuración motivó al embajador de Francia en Bogotá Aber Verdier a invitarlo a correr en el Tour de Francia. Esta conquista a tierras europeas solo la pudo realizar en 1953, bajo la dirección del Galo, José Beyaert, el mismo ciclista que le había ganado y quitado de paso la segunda vuelta a Colombia en 1952, a “El Zipa” Forero, que lo aventajaba por más de nueve horas, pero un irreparable daño en su “caballito” de acero, le interrumpió la segunda victoria en esta justa nacional.
Los primeros pedalazos en la conquista de Europa, los dio al lado de otra insignia nacional llamada Ramón Hoyos, ganador de cuatros vueltas a Colombia de manera consecutiva desde el año 1953 hasta el 1956. Una vez en Francia, no pudieron correr el Tour, porque los organizadores exigían unas condiciones logísticas para competir que nuestros deportistas no estaban en capacidad de cumplir, ante tal adversidad, les toco participar en la Route de France, predecesora de la Vuelta del Porvenir, la que ganó Alfonso Flórez en 1980. Después en ese mismo año de 1953, “El Zipa”, corrió en el campeonato mundial de ruta en Lugano, Suiza, convirtiéndose en el adelantado del ciclismo colombiano en Europa. Posteriormente, Martín Emilio “Cochise”, obtiene la medalla de oro en los 4.000 metros persecución individual en 1971 en Italia y es el primero que corre en el Tour de Francia; Luis Herrera, hace historia en 1987, al ganar la vuelta a España y Nairo Quintana se adjudica el Giro de Italia en el 2014, entre otros triunfos notables en el Tour de Francia con Nairo Quintana, quien fue segundo en en los años 2013 y 2015 y Rigoberto Urán en 2017.
El otro “Zipa”, Egan Bernal Gómez, el de Zipaquirá, le pone rines de oro a la conquista de Europa, al ganar el circuito más importante del mundo, el Tour de Francia, a sus 22 años, suceso que se constituye en el logro más trascendental del ciclismo colombiano. Esta monumental victoria de Egan “El Zipa” Bernal, es un reconocimiento a la vida y obra ciclística de Efraín “El Zipa” Forero su paisano, quien fue el precursor de la participación de los corredores colombianos en el viejo continente y también a Miguel Ángel Bermúdez, ese dirigente deportivo que en 1983 hizo posible que los ciclistas nacionales se codearan con los mejores del mundo en los circuitos europeos, obviamente sin dejar de lado, el gran apoyo e impulso de la empresa privada.
Egan Bernal Gómez, a sus 22 años, conquistó desde Francia a Europa y el mundo, con su mayúsculo triunfo, sin precedentes en la historia de este deporte en Colombia. La sencillez, el amor a su familia, la disciplina personal y deportiva, entre tantos valores humanos que encarna, lo llevaron a escribir sus nombres y apellidos en la placa histórica del Tour de Francia. Paseo glorioso por el arco del triunfo, donde está inscrito el nombre de Francisco de Miranda, uno de los precursores de la independencia de américa. “Los Zipas”, ayer y hoy en la conquistaron a Europa.