Desde los 10 años Magali Leguía apoya al equipo samario, hoy vive con ilusión la posibilidad del ascenso del ‘Ciclón Bananero’.
Esta señora de 54 años gran parte de su vida ha seguido al equipo ‘bananero’ y ha sufrido por el tan anhelado ascenso a la primera categoría. Magali, como es su nombre, ha vivido en carne viva lo que es el dolor de una hincha que no se cansa hasta no volver a verlo en la A. Ella nos abrió las puertas de su casa para escuchar y sentir cómo ama al equipo.
“Mi vida, desde que tengo uso de razón, conocí un amor llamado Unión Magdalena. Desde que tenía 10 años permanecía en el Estadio Eduardo Santos porque mi señora madre Esilda Ávila, tenía su negocio de fritos y guarapo.
Yo ayudaba a mi madre a vender en el estadio. Pasados unos años me enamoré en ese mismo estadio y me casé y seguí yendo al estadio porque en mí siempre ha permanecido la humildad y el amor por mis hijos, mi esposo, mi familia y mi más grande amor que es el Unión Magdalena”, declaró la ferviente fanática.
Amor incondicional
"Siempre he mantenido ese amor por el equipo de mi tierra, he luchado, he llorado, he reído, he cantado, he sufrido, por muchas circunstancias y desde el año 2014 hemos sufrido una infinidades de cosas que solo el que ama y siente amor por esta camiseta sabe lo que se siente. Hubo gente que me decía: ¡Quítate la camiseta!; ¡ese equipo no es mas de ahí! y yo peleaba y gritaba y más me la ponía, son esas personas las que ahora van al estadio a ver al equipo que está en las buenas", recuerda con nostalgia la señora .
"Yo en lo personal he seguido al equipo a donde ha ido: Ciénaga, La Guajira, Magangué, Sabanalarga, y siempre lo acompañé a todas las partes donde fue y también puedo decir que lo vi ganar, lo vi perder infinidades de veces y seguí ahí porque el amor que siento por el Ciclón Bananero es el mismo que siento por mis hijos".
Dice tener su puesto asegurado para el día lunes. “El que no me vea en el Estadio es porque está ciego o no hace parte de esta fiesta”.
“Si el Unión llega a ganar no sé qué será de mí, porque son 14 años y hay gente como yo que está esperando ese momento”, recalcó.
“Viajé a Valledupar y el estadio era todo azul y rojo, habían como 4.500 personas todas hinchas del Unión y disfrutamos el partido en alegría por que el equipo consiguió la victoria, lo que duele es que ahí árbitros que le meten la mano a los partidos y después que cometen el error no pasa nada y eso tiene que mirarlo la comisión arbitral y le pedimos a la Dimayor que se juegue limpio y que gane el mejor.
No sé qué siento en estos momentos pero algo si tengo claro, Que ese momento tiene que ser especial para los jugadores para la hinchada y para el pueblo samario en general
“A mí nunca me dieron para la boleta Siempre mi esposo me alcahueteaba mis gustos y sagradamente todos los domingos me levantaba iba a misa y en la tarde al Estadio a ver a mi amado Unión Magdalena”.
“Siempre he ido al Estadio con la energía positiva de ganar aunque hemos perdido nunca he maldecido al Equipo siempre lo he apoyado y creía que este momento algún día iba a llegar y pues ya estamos cerca, hay es que saber llegar a la meta y jugar con inteligencia y bien concentrados, para conseguir el objetivo que es ascender a la primera categoría como algún día estuvimos”.
“Recuerdo que el día que descendió el equipo el estadio se llenó como todos los domingos fue el último partido del unión en la categoría A y casualmente terminamos los cuadrangulares con ese mismo equipo el Deportivo Pereira son cosas que te ponen a pensar y que uno se dirá será que si será coincidencia vamos a ver qué pasa el día lunes”.