Soñó con jugar al fútbol de manera profesional y lo consiguió, la oportunidad de ingresar al Unión se le dio como cosas del destino, sin embargo, una lesión le puso punto final a su carrera. Hoy es entrenador de la Escuela José Otero, a esos pequeños le trasmite lo que aprendió durante su carrera.
Por Víctor Peñaloza
Redacción EL INFORMADOR
Fotos: Edgar Fuentes
El Unión Magdalena a lo largo de su carrera ha contado con una infinidad de jugadores, algunos se han ganado el cariño de la afición, otros no han contado con ese privilegio. De gran parte de esos futbolistas hoy se conoce poco, su hinchada cuando escucha sus nombres viaja al recuerdo.
Uno de estos futbolistas que marcó una era en el cuadro magdalenense es Edson Zárate, un vallenato que vistió en varias ocasiones los colores bananeros y dejó gratos recuerdos en la afición del Ciclón.
Zárate nació un 17 de diciembre de 1977 en Valledupar, a los seis años comenzó a practicar fútbol, su primera equipo fue RCN, también militó en un club llamado Loperena.
Cuando tenía 16 años viajó a Riohacha para pasar unas vacaciones de diciembre, sus padres trabajaban en esa ciudad de La Guajira.
En esos días de estadía en Riohacha, Edson escuchó que un carro perifoneaba la visita del Unión Magdalena a la ciudad.
“Todos aquellos jóvenes que quieran ingresar al equipo que se medirá al Unión Magdalena, deben asistir al estadio para sacar la selección”, esa era la invitación a través del perifoneo.
Zárate, quien desde muy niño soñó con ser futbolista profesional, empujado por su padre que tenía equipos de fútbol, se probó y quedó en la selección de Riohacha.
En ese partido realizado por allá por diciembre de 1995, el Unión que tenía entre sus filas a Roque Pérez, Heiner Viveros, Alfonso Cáceres, José Otero, entre otros.
En ese cotejo el joven vallenato gustó y fue invitado a una práctica en enero de 1996. Carlos ‘Caliche’ Vergara y Arturo Atencio fueron los técnicos que lo escogieron.
Zárate desde su natal Valledupar empacó su maleta con la ilusión de quedarse en el cuadro bananero y ante la observación del entrenador en ese momento del equipo, Jorge Luis Pinto, se ganó el derecho de regresar en febrero para hacer parte del onceno magdalenense.
“Recuerdo que Pinto nos dio dos petos, porque éramos dos jugadores que nos íbamos a probar. Nos metió a jugar y cuando terminó el entreno me dijo que me presentara en febrero con mis papeles”, relata Zárate, quien jugaba como ocho y el extécnico del Unión lo puso de volante seis.
Edson jugó la mitad de la temporada con el Unión en la C, pero siempre lo llamaban para entrenar con el equipo profesional. Finalizó ese año jugando a préstamo en Alianza Llanos de la B.
Regresó en el 98 y en ese año debutó con el Ciclón. A mitad de temporada del 99 Gabriel ‘Barraba’ Gómez dijo que no le tendría en cuenta y se fue a préstamo a Alianza Petrolera.
Volvió al Unión en las campañas 2000 y 2001 en la B y ascendió con el equipo azulgrana en el famoso triangular realizado en Cartagena.
En la vuelta del Ciclón a la A, Zárate era una de las grandes figuras del equipo, sin embargo, cuatro meses después del inicio del torneo en el año 2002 sufrió una lesión.
“Era una lesión para recuperarse en dos meses, algo con los meniscos, pero a mí se me infectó y estuve dos años y medios fuera de la cancha. Con fuerza de voluntad me recuperé y jugué 2004-2005 y allí finalizó mi carrera”.
Zárate comentó que la lesión llegó en el mejor momento de su carrera, cuando equipos como Junior, Nacional y Santa Fe se habían interesado por sus servicios. “Me cayó el mundo encima”.
Momentos complicados
Con 28 años y sin una carrera universitaria, solo teniendo el fútbol como su sustento, a Zárate se le complicó la vida y pasó momentos complicados.
“Lo de uno era jugar fútbol y ya al saber que no se podía, era duro. Por el fútbol trabajé en Aposmar, luego en la escuela José Otero, también en Metroagua y otra vez volvía a la escuela Otero, en la cual estoy actualmente”.
Entrenador de menores
En esta etapa de su vida se dedica a formar jugadores, a ayudarlos a mejorar a esos pequeños quienes sueñan con jugar como él una vez lo hizo: en el fútbol profesional
“Hoy los jóvenes tienen más posibilidades de jugar fútbol profesional, recuerdo que cuando llegué al Unión me preguntaba ¿cómo juego yo aquí con estos hombres? estaba Viveros, Cáceres, Zamora, pero me propuse y jugué con ellos”.
¿Qué jugador admiró usted durante su carrera?
Zárate señala que tuvo el honor de jugar al lado de jugadores importantes en el Unión, entre ellos Marcelo Ibáñez, Gustavo Iturburo, Carlos Mario Vilarete, José ‘Mono’ Herrera, Luis ‘La Puya’ Zuleta, Andrés Vuelvas, Fabián ‘Tucurinca’ Muñoz y Yosvidas Fuentes, a éste último es el que admiró durante toda mi carrera por su profesionalismo y don de persona.
Estudiar, clave para los jóvenes
El exvolante cinco del Ciclón manifiesta que en su labor como entrenador de menores les inculca a los jóvenes que primero los estudios y luego el fútbol. “Hay que estudiar, el fútbol es una carrera corta”.
Olvidados por el Unión
Zárate admite que las directivas del Unión Magdalena tienen triste a varios jugadores de su época, quienes dieron todo por esos colores.
“Al Unión lo llevo en mi corazón, me dio a conocer en el ámbito deportivo, pero estoy triste porque se han olvidado de nosotros. Ahora no tenemos una boleta, un carnet para ver los partidos del equipo”.
Zárate, quien tenía una prodigiosa pegada y muchos hinchas cantaron sus goles, se la pasa todas las tardes en la cancha de Cooedumag formando los nuevos futbolistas samarios.
Edson tiene un solo hijo, producto de su matrimonio con Sandra Milena Mercado, su nombre es Sebastián, quien admira a James y Falcao, pero no tiene ese amor por jugar al fútbol como su padre.
“Al Unión lo llevo en mi corazón, me dio a conocer en el ámbito deportivo, pero estoy triste porque se han olvidado de nosotros. Ahora no tenemos una boleta, un carnet para ver los partidos del equipo”.