Su labor siempre ha ido encaminada a la construcción de la comunidad de discípulos misioneros que anuncian la alegría del Evangelio.
Por: Maria Patricia Gutierrez
Redacción EL INFORMADOR
Un día como hoy, hace 60 años a través del decreto 166 de 1960 expedido por la Diócesis de Santa Marta y firmado por Monseñor Norberto Forero García, obispo de ese entonces, fue eregido el templo parroquial Nuestra Señora del Carmen; ubicado en la carrera 8 #6-81 en el populoso barrio Pescaíto. En la actualidad, la iglesia congrega un número grande de fieles católicos de la ciudad, quienes asisten de manera masiva a los diferentes actos religiosos.
Es así como por disposición de Monseñor Forero García, se dio la orden de la creación de la parroquia para los barrios llamados Norte: Pescaíto, San Martín, San Jorge, Olaya Herrera, barrio Obrero, Veinte de Julio, Olivo, corregimiento de Taganga, entre otros. Es de anotar que la creación de este nuevo espacio religioso en los años 60 trajo consigo el aumento en la asistencia de los fieles católicos de los barrios antes mencionados y cumplió también con bajar la carga espiritual de la parroquia La Catedral, la cual debía atender anteriormente otras comunidades.
Muchos son los momentos que tiene grabado en su interior esta tradicional parroquia de la ciudad, puesto que para muchos ha sido el lugar donde han iniciado su vida católica, han unido lazos de amor, han confirmado su fe hacia Dios o han tenido que despedir a sus seres queridos.
Ahora bien, la historia de esta parroquia se divide en dos partes; prehistoria que va desde el año de 1953 al 1960 y la historia, desde 1960 a 1985, empecemos:
Prehistoria 1953 a 1960
Este proceso previo a la historia tiene méritos invaluables porque las personas y sus hechos se realizaron dentro de limitaciones, con esfuerzos y generosidad. EL INFORMADOR, llegó hasta el monasterio de la comunidad de la Madre Laura, el cual se encuentra ubicado en la Cra. 8 #5-21, ahí habló con la hermana Ana Bebía Quintero, ella narró la siguiente historia.
El memorable día seis de abril de 1953, por iluminación del Espíritu Santo prometido a su iglesia, en forma especial, inspiró a la superiora María del Perpetuo Socorro, de la comunidad de la Madre Laura, para que fundará un centro de misión en Santa Marta.

Ella, eligió a cuatro religiosa como ínclitas pioneras, responsables del centro de misión en los barrios marginados de Santa Marta. Ellas fueron: Hermana San Estanislao, Hermana María Virginia, Hermana María Fonsanta y la Hermana María Calvarina. La idea que llegó por la mente de la superiora y de las demás religiosas fue la de nombra el lugar como: “La casa San Pio X”, lugar que fue utilizado para recibir devotos, realizar actividades religiosas, entre otras
Al llegar a dicho lugar, las religiosas se adaptaron a la estrechez de la casa, su comedor, dormitorio, cocina, las incomodidades del clima y la pobreza. En ese mismo año, en forma entusiasta, iniciaron la campaña para la construcción de una capillita provisional para celebrar su culto comunitario.
Es de anotar que a esa capillita fue donada por el párroco de la Catedral Basílica de Santa Marta, la preciosa imagen de Nuestra Señora del Carmen, por otro lado, las imágenes del Sagrado Corazón y San José fueron adquiridas con rifas y algo de matriculas del Colegio Madre Laura, la cual ya estaba en plena actividad en beneficio de la niñez marginada de los barrios populares de Santa Marta.
Al inicio del año 1954, se inició la construcción de dos nuevas aulas. En el transcurso del año 1957, el padre Posado, de orden Franciscana, el párroco de la Catedral y el señor Obispo sugirieron y asesoraron a las religiosas de la Madre Laura, a la construcción de la actual Iglesia, la cual abarcaría y acogería a más personas. Es de anotar que al finalizar dicho año ya estaba en obra negra y fue dotada por veintidós bancas y las imágenes.
Historia 1960 – 1985
En los albores el día dos de febrero de 1960, con base en los recursos suficientes para el sostenimiento de los ministros y el sostenimiento del culto y de la pastoral, Monseñor Norberto Forero Garcia, obispo de ese entonces, por decreto 166 creó las parroquias de Fátima y El Carmen.
Su primer párroco nombrado por el obispo fue el padre Roberto Toro Meza, quien con bríos físicos, intelectuales, sociales y morales, se dedicó a la mies como operario escogido y responsable de la misión sacerdotal en su tripe dimensión de: enseñar, santificar y regir a los hombres para su propia realización. Dicho primer párroco, se instaló en una pieza, de la casa de misión, donde con sacrificio y renunciación personal se dedicó al apostolado y la organización parroquial.

Programó la construcción de la Casa Cural y el inicio de la Escuela Parroquial El Carmen, reorganizó las congregaciones del Carmen, Hijas de María y la congregación del Corazón de Jesús. En forma mancomunada con las religiosas misioneras, iniciaron la historia de esta parroquia. Su estadía al frente de esta parroquia fue de tres años pero de abundantes frutos; pues fue desde el dos de febrero de 1960hasta julio del 1963, donde en algunos lapsos, fue remplazado por los presbíteros José María Peláez, Javier Giraldo y Francisco Medina, debido a problemas de salud causados por exceso de trabajo que estribaron en cansancio mental y físico que lo traicionaron y le impidieron continuar al frente de la parroquia.
Para sucesor del Padre Roberto Toro, Monseñor Norberto Forero, el 15 marzo de 1964, nombró al señor presbítero Lisandro Franky López, quien llegó con sólida experiencia parroquial, para seguir encaminado a los habitantes del sector en el proceso de evangelización y formación.
Nuevas construcciones
Con la ayuda de algunos miembros de la comunidad parroquial, con soldados del Batallón Córdoba, y con ayuda de los ferrocarriles con rieles, se inició la construcción de la Escuela Parroquial la cual, en la actualidad alberga 750 niños; es de anotar que en un principio solo era una sola jornada, ahora son dos.
En los años siguientes concibió y llevó a cabo la idea de construir el centro social, con talleres para corte y confección, culinaria, patillaje y artesanía; también construyó los pequeños locales para odontología, sala médica, enfermería y farmacia. En esa época fueron Vicarios cooperadores del padre Franky; los señores: Raúl Castillo, Senén Pacheco, José Antonio Wilchez, Mario Loaiza, Luis Carlos Páez, Guillermo Molina y Norman Pérez.
En el año de 1970 construyeron el comedor escolar, con diversas ayudas brindadas por personalidades de esa época, así mismo por la comunidad y personas pertenecientes a la iglesia; ese lugar fue dotado por diversos elementos que fueron de beneficio para los beneficiados, todo fue bajo la dirección del director de Pastoral Social, el Padre Hernando Barón Ayala.
Pasando el tiempo y los años, las remodelaciones y cambios de la iglesia eran mucho más evidentes, y así mismo la llegada de más católicos a la parroquia;
1973
En ese año, la mala hora empezó a caminos por la parroquia, hasta el punto que hubo un sacrilegio, el robo de las telas preciosas de la capilla y el intento de tobo e la caja fuerte con el Santísimo; lo anterior puso en preocupación y en alerta a la comunidad, ya que eran actos no permitidos y rechazados.
Años después vuelve el padre Barón Ayala a la iglesia. En 1985, se realizó la Misión Mariana, para festejar los 450 años e la fundación de Santa Marta. Para esa fecha fue construido el encielado del templo, y se fue protegido el zócalo de la casa y la iglesia con cemento rustico. Así mismo concluyeron la dotación del comedor escolar.
En lo educativo
La parroquia fue realizando en el centro social la organización de cursos de promoción social y confección, con ayuda de las damas de acción Católica.
En forma idéntica el Sena colaboró con cursos de capacitación en corte y confección, con miras a organizar una cooperativa, también realizaron en común acuerdo con el párroco cursos de ebanistería y electricidad para hombres. También se promovió el deporte de futbol y basket en las escuelas Madre Laura y Parroquial.
Hasta el año 1985 fueron educados en la escuela parroquia 10.650 alumnos, incluyendo la escuela nocturna, a cargo de las hermanas Misioneras.