El presidente Gustavo Petro confirmó la firma del decreto que reactiva la orden de extradición contra el señalado cabecilla, quien podría ser enviado a Estados Unidos si es capturado. También informó la detención de otro presunto integrante del grupo armado.
El presidente Gustavo Petro anunció la firma de un decreto mediante el cual se deja sin efecto la suspensión de la orden de extradición de Jobanis de Jesús Ávila, conocido como alias ‘Chiquito Malo’, señalado como máximo cabecilla del Clan del Golfo.
Con esta decisión, el dirigente criminal deberá ser puesto a disposición de las autoridades estadounidenses en caso de ser capturado, lo que representa un cambio en el marco del proceso de acercamientos que el Gobierno venía sosteniendo con esa organización ilegal.
En el mismo pronunciamiento, el jefe de Estado informó además la captura de alias ‘El Zarco’, identificado como otro presunto integrante del grupo armado.
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El anuncio se produce luego de que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia emitiera concepto favorable para la extradición de ‘Chiquito Malo’, dejando la decisión final en manos del Ejecutivo.
La determinación se da en medio de los diálogos sociojurídicos impulsados por el Gobierno con el Clan del Golfo, en los que se había planteado la posibilidad de crear Zonas de Ubicación Temporal entre Chocó y Córdoba como parte de una eventual ruta hacia la desmovilización.
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Sin embargo, el proceso ha estado marcado por controversias, luego de que hace poco más de dos meses se conociera una resolución que incluía la suspensión de órdenes de captura para 29 integrantes de esa estructura, entre ellos el propio ‘Chiquito Malo’. La medida generó reparos por parte de la Fiscalía, que pidió aclaraciones al Gobierno, mientras el presidente Petro aseguró que no había autorizado beneficios para personas con solicitudes de extradición.
El mandatario justificó el cambio de postura señalando que en los procesos de negociación con grupos armados debe existir “sinceridad”, y afirmó que en este caso dicha condición no se cumplió. También defendió la estrategia de diálogos sociojurídicos liderada en su momento por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, orientada a combinar la transformación territorial con la salida de las estructuras criminales.