¡Alerta, alerta, alerta que camina la espada
de Bolívar por América Latina!
La represión y la mentira son el recurso
de las tiranías. Nelson Mandela
No pretendo hacer de mi poesía
un dechado eximio de lirismo,
yo solo aspiro a plasmar la rebeldía
del estro inconformista de mi mismo.
Mis versos poseen la sencillez
humilde y modesta que me inspira,
desprovista de la vil desfachatez
del solipsismo soberbio y la mentira.
No obstante mi humildad al altanero
desprecio con asqueada indiferencia
y a su jactancia hedionda a estercolero
con usgo repudio su mefítica insolencia.
La vida modesta complacido asumo
amando al prójimo sin doblez alguna,
pues si de algo ¡segurísimo! presumo
es saber que el amor es la mayor fortuna.
De allí que condeno con tenaz porfía
a esos infames que al pueblo esclavizan,
a esos que Gaitán llamaba, “oligarquía”
cuyo fascista yugo imponen y eternizan.
Sin embargo vemos hoy con optimismo
que el pueblo los enfrenta corajudo,
combatiendo el neoliberalismo
con un denuedo heroico y cojonudo.
Así las cosas comparto entusiasmado
la protesta del pueblo enardecido,
que con valor y coraje denodado
al gobierno enfrentar ha decidido.
A Colombia la tiene esclavizada
un corrupto Estado explotador,
que a las masas mantiene subyugadas
y al yanqui ha entregado su patriota honor.
Desde las altas esferas del gobierno
ordenan al pueblo violentos reprimir,
por exigir su derecho a dejar el infierno
en el que los fascistas lo obligan a vivir.
El desempleo por doquiera cunde
y en agónico coma la “Salud” está,
la educación pública páupera se hunde
a lo que el pueblo dijo: ¡Nojoda, basta ya!
Es que Duque neoliberal ha logrado
en los ricos concentrar tanta riqueza,
que el pueblo como nunca hambreado
no resiste más su mísera pobreza.
Pueblo, obreros, maestros, estudiantes,
jóvenes mujeres, ¡la juventud en flor!
marchan hermanados desafiantes
sus vidas exponiendo al oficial terror.
Los pueblos de América Latina
agobiados por tanta explotación,
ven que otra vez de Bolívar camina
su espada victoriosa por su liberación.