El bullying o matoneo es el acoso físico o psicológico que se da de manera reiterada o continua y del cual es víctima una persona sin importar su edad.
Este acoso se da por condición física o sexual, raza, sexo o creencias, y puede llevar a que la víctima tome decisiones erróneas como atentar contra la propia integridad física o el suicido.
”Por lo general el matoneo busca destruir el autoestima de la persona, causando que la víctima sienta que sus derechos están siendo vulnerados, no se sienta apoyado y tenga temor de manifestar la situación entre su familia o grupo social” dice Jovanna Cataño, psicóloga de la Comisaria de Familia Zona Norte de Santa Marta
El bullying se puede clasificar en: físico, verbal, no verbal, escolar y cibernético, siendo este último uno de los más complicados de detectar debido a la privacidad y anonimato que brindan las redes sociales y el internet.
Los niños son el blanco más fácil para este tipo de comportamientos, “Es importante que los padres estén atentos a los cambios físicos y de comportamiento que se den en sus hijos.” Dice Jovanna Cataño. También es vital identificar a la persona que está ocasionando el matoneo.
Algunos de los comportamientos que permiten identificar si un niño está siendo víctima de bullying, matoneo o acoso escolar son los siguientes:
- Perdida de útiles escolares o artículos personales.
- Cambios en los hábitos alimenticios.
- Presenta moretones o raspaduras en el cuerpo.
- Descenso del rendimiento escolar.
- Cambios en el estado de ánimo del niño.
- El niño empieza a buscar excusas para dejar de asistir a lugares que frecuentaba.
- Cambios en la forma de vestir.
Para evitar que los niños se conviertan en víctimas o victimarios, la psicóloga dice que “se debe enseñar a los hijos a resolver los problemas a través del dialogo, hacerles saber que cuentan con el apoyo y la compañía de los padres ante dudas o inconvenientes que se les presenten”.