En el idioma castellano existen palabras a las cuales se les da poco uso, ya sea debido al desconocimiento de las mismas o a que son tan complicadas de pronunciar que se buscan otras opciones con las que podamos expresar la misma idea.
En el Día Del Idioma queremos compartir con ustedes el significado de algunas de estas palabras tan raras que se encuentran en el diccionario y que ustedes compartan con nosotros si creen que exista alguna más rara que estas.
Acmé: No, no es que la RAE haya admitido a la marca de explosivos favorita del coyote dentro de nuestro diccionario. La palabra existe, pero con un significado bien distinto: “momento más agudo de una enfermedad”.
Barbián: Este vocablo, se utiliza para referirnos a alguien como “desenvuelto, gallardo, de carácter jovial”. Todo un piropo sin duda.
Jipiar: No, no tiene nada que ver con el movimiento hippie. Por el contrario, esta curiosa palabra significa “hipar, gemir, gimotear. Cantar con voz semejante a un gemido”.
Sapenco: Aunque suene a insulto o a palabra despectiva (por su parecido con zopenco), lo cierto es que nada podría estar más alejado de la realidad. Este vocablo no significa otra cosa que “caracol terrestre con rayas pardas transversales, que alcanza una pulgada de longitud y es muy común en la Europa meridional”.
Burdégano: ¿Que qué significa? Nada menos que ‘Animal resultante del cruzamiento entre caballo y asna’.
Vituperio: Significa ni más ni menos que insulto, calumnia, infamia o la circunstancia que provoca éstas.