Los fuegos artificiales recrearon también un "momento Willy Wonka' en recuerdo del papel más conocido del fallecido actor Gene Wilder.
Más de un millón de personas se encontraron en el puerto de Sydney y se mostraron entusiasmados cuando fuegos artificiales en color púrpura cayeron desde el puente del puerto al ritmo de la canción "Purple Rain" dePrince .

Fue el primer tributo musical a las grandes voces que desaparecieron en 2016 y que formaba parte del espectáculo de fuegos artificiales para toda la familia que se lanzó a las 21 horas (a las 10:00 GMT) en la ciudad australiana, un preludio del gran show de luces y petardos a la medianoche para dar la bienvenida al 2017.

Además, bailarines aborígenes interpretaron una danza de bienvenida frente a la Òpera de Sydney.
Para disfrutar del espectáculo en una de las primeras ciudades que recibe el Año Nuevo, cientos de personas pasaron la noche del viernes haciendo fila para acceder los lugares más solicitados por las vistas cuando abrieron las puertas de acceso la mañana del sábado.

Los más de 100.000 petardos que se queman hoy tienen un valor de 4,8 millones de euros (cinco millones de dólares). Los organizadores prometieron que sería el mayor espectáculo de todos los tiempos.
La policía aseguró que no hay amenazas de ataques, pero por primera vez se emplearon buses para bloquear las calles que dan acceso a las zonas peatonales. De este modo se evitan ataques como el ocurrido recientemente en Berlín, o el de julio en Niza.