Dóciles para escuchar
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: ¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: '¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!'.
Porque llegó Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: '¡Ha perdido la cabeza!'.
Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores'. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras".
Reflexión: Con el nacimiento de nuestro Salvador, Dios, rompe nuestros esquemas, y nos invita a contemplar Su poder, desde la humildad y la misericordia. Celebrar la Navidad nos exige la renovación de nuestro corazón.