Las comunidades rurales e indígenas de La Guajira están recuperando las labores del campo y su seguridad alimentaria gracias a las inversiones del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que está llevando agua a una tierra que quiere volverse fértil.
Se trata de la construcción de 100 pozos profundos que además de garantizar el abastecimiento de agua a familias vulnerables, involucran la puesta en marcha de proyectos productivos entre una y cinco hectáreas de cultivos de 'pancoger' y pastoreo para alimentar a ovinos y caprinos.
En el marco de la estrategia "El Presidente en las Regiones", que este fin de semana se ocupa del tema de fronteras, el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Aurelio Iragorri Valencia, hizo entrega de dos de estos proyectos integrales a las comunidades Wayuu, Copoyaman y campesina La Reserva.
Cada unidad productiva autosostenible con solución de agua beneficia directamente a 100 familias e Indirectamente a otras 500 familias que se abastecen del agua en la conexión comunitaria del pozo profundo.
Entre los principales beneficios para la comunidad está la trasformación de la zona seca a productiva, la generación de energía para el hogar rural pues incluyen la tecnología de páneles solares, la autonomía alimentaria de la comunidad y la refores-tación y rehabilitación de la zona.
La inversión total del proyecto es de $10 mil 200 millones. "Vamos a transformar a esta Guajira árida en un territorio de vida", indicó el Ministro, quien explicó que la comunidad también recibe asistencia técnica, hecho que ayuda a que no fracasen en el emprendimiento. También se les entregan cuatro reproductores y se les garantiza la comercialización. "Estamos generando riqueza para gente que nunca tuvo la posibilidad de ver un chorro de agua tan abundante", indicó el Ministro.