Estilos de comportamiento…base para aproximación a la dimensión emocional

Columnas de Opinión
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La inteligencia emocional, según lo plantea Stephen Covey, es una de las cuatro capacidades que se nos han concedido como don de nacimiento…pero como dicha capacidad nos es otorgada en germen, es preciso comprenderla y desarrollarla…para manejar de mejor manera los conflictos siempre presentes por ser inherentes a la vida humana.

En tal virtud, el conocimiento y entendimiento de las emociones, tanto de las nuestras como de las del otro, es un paso vital en la negociación de conflictos porque con nuestro proceder podemos estimular el escalamiento del conflicto…Por tanto, debemos ser muy cuidadosos para no fomentar su escalamiento con nuestros actos y comportamientos.

Pero, cuidar mis comportamientos, implica el enorme desafío de conocer y reconocer la emocionalidad humana, para gobernar mis emociones y comprender la emocionalidad comprometida del otro. Y como la cultura occidental no fomenta este conocimiento, exhibimos una gran incapacidad y torpeza para manejar las pasiones humanas de la ira, envidia y egoísmo, y por ende para manejar los conflictos…que ha derivado en un analfabetismo afectivo, caldo de cultivo, que origina el escalamiento del conflicto en el interactuar cotidiano. 

Una forma rápida de tener una idea de nuestra emocionalidad y de la de nuestros semejantes, es través del método DISC, desarrollado por W. Martson, que agrupa en cuatro estilos, los patrones de comportamiento humanos relacionados directamente con su temperamento: Dominante (D), Influyente (I), Servicial (S) y Concienzudo (C), cuyas principales características organizacionales, según lo expresara la dra. María del Rosario Torres, en su curso de resolución de conflictos son: 

D= Dominante (Colérico). Color: amarillo; Versión pájaro: cóndor; Miedo básico: fallar; Motivador: poder y fuerza; Valor para la organización: persona de resultados; Fuerza de ventas: cierre de negocios.

I=Influyente (Sanguíneo). Color: rojo. Versión pájaro: loro; Miedo básico: rechazo; Motivador: reconocimiento; Valor para la organización: Trabajo con personas; Fuerza de ventas: apertura de negocios.

S=Servicial (Flemático). Color: azul. Versión pájaro: paloma; Miedo básico: cambio; Motivador: seguridad; Valor para la organización: áreas de soporte y administrativas; Fuerza de ventas: servicios, atención y ayuda.

C= Concienzudo (Melancólico). Color: verde.  Versión pájaro: búho; Miedo básico: Conflictos; Motivador: reglas y procedimientos; Valor para la organización: áreas técnicas y de calidad; Fuerza de ventas: contratos y aspectos técnicos.

“No es necesario que cambies tu estilo…Sólo debes ser capaz de adoptar otros estilos cuando sea el momento adecuado. El secreto es la adaptabilidad: cada uno posee un estilo característico, una manera particular de expresarse y de interpretar el mundo. Si realmente comprendiéramos cómo se comportan estos cuatro estilos, la comunicación y la cooperación serían muy sencillas”.

De manera que si uno es líder de un grupo, a un colaborador amarillo debes asignarle asuntos que impliquen un reto, un desafío, un cambio…lo cual no deberías hacer con un azul, dada su timidez y miedo al cambio; si por el contrario quieres que un asunto sea manejado con mucho análisis y detalle, debes apoyarte en un colaborador verde; si quieres adelantar una actividad de trabajo en equipo puedes apoyarte mejor en un azul que en un verde o amarillo; y si tienes un hijo con estilo de comportamiento azul, debes darle más tiempo de espera para que realice las actividades domesticas que le delegues y acompañarlo afectivamente durante un tiempo más prolongado, contrario a si su estilo de comportamiento fuera amarillo.

En síntesis, la regla de oro para liderar grupos familiares o laborales es: “trata a los demás como ellos necesitan ser tratados y no del modo que yo necesito que me traten”. Vale decir, debo tratarlos conforme a su estilo de comportamiento, y no de acuerdo a como yo quiero que me traten.

“Trata a los demás de la manera en la que ellos necesitan ser tratados y no del modo en el que yo necesito que me traten.”