Uruman Urdaneta (izquierda) habla con su hijo, en Maracaibo, Venezuela. El devastador terremoto del pasado 24 de junio dejó un trauma psicológico tan profundo en la esposa de Urdaneta que la familia entera terminó por empacar su vida en Caracas para mudarse a 700 kilómetros del que hasta entonces era su hogar e instalarse en la ciudad petrolera de Maracaibo. (Foto EFE/Henry Chirinos)
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