Durante el foro ‘Santa Marta, hacia los 600 años’, el rector Pablo Vera instó a pasar de los diagnósticos a las acciones concretas, mientras líderes nacionales y locales coincidieron en que la educación pública, la ciencia territorializada y la inclusión social, son claves para una ciudad sostenible.
En la jornada de cierre del foro “Santa Marta, hacia los 600 años: un compromiso con el futuro”, el rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, hizo un llamado contundente a construir una ciudad basada en la dignidad, la equidad y la educación pública como motor de transformación real.
“Santa Marta no necesita caridad, necesita equidad”, afirmó Vera, al relatar cómo su vida como vendedor de playa le enseñó que el acceso a una educación pública de calidad es la verdadera herramienta de cambio. “No hay otra opción. Gracias a la universidad pública, hoy soy rector. Necesitamos decisiones, no solo reflexiones”, insistió.
El foro congregó a funcionarios del Gobierno Nacional, líderes sociales y representantes del sector privado, quienes debatieron sobre el rumbo que debe tomar la ciudad de cara a su sexto centenario. En el panel “Ciencia y educación para la ciudad de la mañana”, los viceministros Ricardo Moreno (Educación) y Kevin Henao (Ciencia y Tecnología) destacaron la urgencia de blindar la educación como política de Estado y de territorializar la ciencia.
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“La educación no puede depender de ciclos políticos. Necesita inversión técnica, visión territorial y continuidad. Es un derecho con condiciones mínimas: agua potable, infraestructura, docentes preparados”, sostuvo Moreno.
Por su parte, Henao advirtió que la ciencia es profundamente política y debe responder a las realidades de las regiones excluidas. “Tratar de que la ciencia sea neutral es ignorar el mundo actual. La inteligencia artificial está marcando la nueva geopolítica. Colombia debe entrar en esa conversación desde sus territorios”.
El evento también fue escenario para abordar temas de justicia social. La lideresa Yomaira Olivo Pérez denunció que “Santa Marta sigue siendo excluyente, racista y clasista”, y urgió a reconocer la diversidad étnica como eje de una inclusión real y profunda.
Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF, añadió que América Latina continúa con una deuda social marcada por baja productividad y limitada innovación. En tanto, Javier Quintero Fragozo, de Camacol, llamó a construir una ciudad en armonía con la Sierra Nevada, su entorno natural.
El foro cerró con un mensaje compartido: el futuro de Santa Marta no se improvisa. Se construye con acciones sostenidas, decisiones valientes y un compromiso colectivo con la dignidad, la ciencia y la equidad.