El terrible drama de la mutilación genital femenina oculto en Colombia

Especiales
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

En 2018 la eliminación de la mutilación genital femenina continúa siendo una problemática de las mujeres en la etnia Embera de Colombia. La práctica importada por una migración de esclavos procedentes de Malí desde la época de la colonia, fue impulsada hasta nuestros días por monjas católicas que incitaban a las parteras en nombre de Dios.

 

La mutilación del clítoris consiste en quitar de forma parcial o total de tejido de este órgano con el objetivo de eliminar el placer sexual en las mujeres, considerando razones culturales, religiosas o cualquier otro motivo no médico.

Colombia es uno de los países junto a 17 naciones africanas que tienen pendiente abandonar esta práctica, para lo cual el Fondo de Población de las Naciones Unidas estableció un límite en 2030 para su erradicación.

La cultura indígena justifica esta costumbre como el "instrumento necesario" para "garantizar" la pureza, la fidelidad, la dominación, sujeción y sometimiento de las mujeres. A simple vista, parece estar legitimada por la necesidad de la comunidad de que la mujer adopte un comportamiento sexual "adecuado".

Colombia cuenta con 32 departamentos, de los cuales sólo en Valle del Cauca, Risaralda y el Chocó se realiza esta mutilación. La ONIC busca detener esta práctica con proyectos como que destacan el rol de la mujer y buscan hacer conciencia de la importancia de su integridad tanto física como social.

"La mujer embera no sólo es vista como la portadora que crea la vida. También se asocia a la cuidadora de las familias y del territorio, por tanto es una madre a la que se le debe cierto respeto", señaló Domicó.

Más Noticias de esta sección