Como dirían muchos “apareció el dueño”, Andrés Ibarguen Cervantes, dice ser el hombre que sembró junto a su esposa Sarita Valencia el palo de caucho a finales de los años 80 cuando en el predio funcionaba la Policlínica Santamaría.
El hombre viudo desde hace cerca de año y medio expresó que en 1987 junto a su mujer le dieron vida a lo que por muchos años fue su hijo y que hoy cuando regresó a Santa Marta, se enteró que iba a ser cortado, como diría el “acribillarlo, asesinarlo, es que las fuerzas vivas de Santa Marta deberían unirse para que no cometan estos crímenes contra la naturaleza.”.
El hombre que dice haber sembrado el árbol que hoy une a millones de personas en la consigna que no tumben el árbol, habló en exclusiva con ELINFORMADOR.COM.CO y a su llegada el hombre solo aplaudió al joven que pasa sentado en una hamaca recostada a una rama del palo, diciendo, “gracias por ayudar a conservar esta vida y apoyo totalmente lo que están haciendo. Este palo de acucho que estamos viendo en la 22 con carrera 5ta, fue sembrado por nosotros Satita Valencia que era mi señora y por mí”.
Ahora Andrés Ibarguen Cervantes se unió a la causa que jóvenes ambientalistas y profesionales de diferentes aéreas defienden la causa que exige no tumbar el palo de caucho en el predio ubicado en la 22 con Avenida Campo Serrano (Carrera Quinta).
Por: Andrés García Castaño
Redactor de ELINFORMADOR.COM.CO
@AndyGarcíaJC