Los últimos rayos del sol pintaron de tonos cálidos el cielo samario y enmarcaron la imponente silueta de la Catedral Basílica Menor, resaltando la belleza de sus tres cúpulas, consideradas únicas en el mundo.
Santa Marta vivió este sábado uno de esos atardeceres que quedan grabados en la memoria. El cielo, cubierto de intensos tonos naranjas y dorados, sirvió de escenario para resaltar la imponencia de la Catedral Basílica Menor, uno de los lugares más representativos de la ciudad.
🌄 El cielo samario regaló una postal natural al finalizar la jornada: Santa Marta despidió el día con un atardecer de colores que cautivó a sus habitantes
La luz del ocaso permitió apreciar con mayor detalle sus tres cúpulas, un rasgo arquitectónico que distingue a este templo y lo convierte en una construcción única en el mundo.
La imagen, admirada por quienes recorrían el Centro Histórico, dejó una de las postales más llamativas de la jornada y volvió a recordar por qué la Catedral Basílica Menor es uno de los mayores símbolos patrimoniales de la capital del Magdalena.