La empresa de Aseo de Santa Marta realizó la limpieza de los canales y rejillas que se encontraban tapados entre las calles 7 y 8 del sector conocido como ‘El Boro’, en el norte de la ciudad.
Las fuertes lluvias que cayeron en Santa Marta a finales del año pasado y en los primeros días de 2025, dejaron un panorama complejo para el manejo de residuos en la ciudad. Yolanda González, gerente de Atesa, detalló las acciones realizadas para enfrentar la acumulación de basura y el plan de contingencia para la temporada turística.
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Lluvias y su impacto
En un solo día, Santa Marta recibió 128 milímetros de lluvia, el equivalente a un mes de precipitaciones promedio. Esto generó inundaciones en varias vías y un aumento significativo en la acumulación de desechos, especialmente en puntos críticos como Pescaíto y las playas Los Cocos y Salguero.
“En Pescaíto, específicamente en la calle 7 y 8, logramos retirar 300 toneladas de residuos, entre ellos barro líquido, desechos orgánicos y material no reciclable. Fue un trabajo arduo que realizamos junto con la Unidad de Gestión del Riesgo y otras entidades”, destacó González.
Limpieza en playas y recolección
Las lluvias también dejaron una huella visible en las playas de la ciudad. En playa Los Cocos, uno de los puntos más afectados, Atesa ha mantenido operativos constantes desde diciembre, contando con el apoyo de maquinaria para retirar sedimentos y residuos.
“Encontramos desde plásticos y llantas hasta juguetes viejos y partes de vehículos. Un 50% de este material podría reciclarse, pero la contaminación por agua lo hace inutilizable. Sin embargo, seguimos trabajando con dos turnos diarios de operarios para garantizar la limpieza de estas zonas”, explicó la gerente.
Retos operativos y cultura ciudadana
La lluvia no fue el único desafío para Atesa. La temporada turística trajo consigo un aumento considerable en la generación de basura, especialmente en zonas como el Rodadero, donde se celebraron eventos multitudinarios como la fiesta de Año Nuevo.
“Hemos reforzado las rutas nocturnas en puntos críticos como la esquina de la antigua Cámara de Comercio y sectores como el Colegio de la Industrial y la Escuela Santander. También añadimos contenedores en zonas de alto impacto, pero aún enfrentamos problemas debido a la falta de cultura ciudadana”, señaló González.
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Preparativos para futuros eventos
Ante la posibilidad de más lluvias en los próximos meses, Atesa trabaja en coordinación con el distrito y la Unidad de Gestión del Riesgo para realizar operativos preventivos en canales y rejillas, además de priorizar la limpieza en zonas de escorrentía.
“Hemos suministrado combustible para maquinaria que atiende zonas afectadas y estamos recibiendo material en el relleno sanitario para su aprovechamiento. Este es un trabajo constante, y aunque las lluvias complican nuestras labores, seguimos comprometidos con el bienestar de la ciudad”, afirmó la gerente.
Un llamado a la comunidad
Yolanda González hizo un llamado a la comunidad para que participe activamente en el cuidado del entorno. “El vehículo pasa y, al poco tiempo, el punto vuelve a estar lleno. Necesitamos que tanto residentes como turistas asuman su responsabilidad con el manejo de residuos. Sólo así podremos tener una ciudad más limpia y ordenada”.