Comienza la preocupación en los vendedores ambulantes del Mercado Público de Santa Marta por el confinamiento en Santa Marta, el cual inicia mañana 28 de marzo, con el propósito de mitigar la propagación del virus en la ciudad.
Pese a que las medidas son necesarias para controlar el comportamiento de las personas, los comerciantes no dejan de sentir miedo, ya que muchos viven del sustento diario.
En diálogo con EL INFORMADOR, Rafael Domínguez, reveló que las restricciones son buenas; sin embargo, enfatiza que las ventas tendrán una disminución a partir de mañana, por lo que muestra su preocupación ya que depende de la comercialización diaria de sus productos.
“Las medidas son buenas porque se debe controlar la propagación del virus, pero sí nos preocupa porque no podremos vender todo lo que tenemos y nosotros, los vendedores ambulantes dependemos de esto. Sí hay confinamiento, la Alcaldía por lo menos debería quitar el pico y cédula, así podemos vender mucho más”, expresó.
Por su parte, Armando Cavas, expresó que “la ciudad está grave con el aumento de casos covid por lo que se hacía necesario implementar medidas más drásticas, pero esto afecta a los comerciantes, pues ellos dependen de esas ventas, pero necesitamos que el virus no se extienda más":
Entre tanto, residentes de la ciudad apoyan las medidas de la administración local y sugieren mayor control por parte de las autoridades para que las restricciones sean cumplidas a cabalidad.