En inicio de esta Semana Mayor, Santa Marta no deja de mostrar su lado inhumano por la cantidad de habitantes de la calle que deambulan en pleno Centro Histórico, algo que se ha convertido en el pan de cada día, pues hasta algunos se les ve en estado semi inconsciente.
Basta con hacer un paneo por las principales plazas y sectores turísticos de la ciudad, para evidenciar que se denota la ausencia de políticas públicas de la administración.
Cada vez es mayor el número de mendigos que se estacionan en los semáforos y esquinas, para pedir dinero o incluso vender dulces.