El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas entregó un balance operativo, tras el inicio del paro armado del Clan Úsuga que busca impedir la libre circulación en las vías y detener la actividad comercial en la convulsionada región del Urabá.
"El hecho de que el Clan Úsuga haya mostrado sus colmillos asesinado a un suboficial y un policía, ambos de civil y desarmados, denota la cobardía de esta organización criminal", afirmó Villegas, quien aseguró que las Fuerzas Militares controlan la situación de orden público en la zona. Sin embargo, advirtió que aunque la situación está controlada en la región del Urabá, continua parcialmente la amenaza de esta banda criminal en los departamento de Chocó y Córdoba.
“Todavía hay sitios donde estas amenazas están surtiendo sus efectos, especialmente en Chocó, y ha habido deterioro de la situación en Córdoba, por eso haremos la reunión especial de consejo de seguridad hoy en la tarde allá”, puntualizó Villegas al adelantar que una de las medidas será intensificar las actividades de patrullaje y registro para garantizar la seguridad de los pobladores.
De acuerdo con información de inteligencia, el Clan Úsuga mantiene su estrategia de intimidación a través de las redes sociales al sector empresarial y de transporte por carretera y fluvial. Asimismo, obliga al confinamiento y el no acceso a servicios esenciales como la educación. “Hago un llamado vehemente de los ciudadanos para que no se dejen convencer de esas amenazas, y mucho menos, de mezclar marchas políticas con amenazas del crimen organizado. Reitero que nuestras Fuerzas Militares no bajarán la guardia contra el crimen organizado ni contra el Clan Úsuga”, sentenció.
En ese sentido, el alto funcionario entregó un balance de los operativos que se han ejecutado durante las últimas 24 horas y que dejan hasta el momento la captura de 23 integrantes de esa organización. Reportó además el asesinato del capitán Andrés Lugo López, quien murió por la explosión de una granada en Turbo (Antioquia), cuando viajaba con su esposa y su hija a disfrutar de sus vacaciones.
Mientras que el patrullero Deinson Rentería Moreno, fue asesinado en Quibdó (Chocó), cuando se dirigía a una cita médica. “Llegamos a cinco los uniformados asesinados en estas últimas 48 horas”.
“De los hechos que se han presentado, tenemos un análisis que muestra que el 66% de los actos han sido contra la gente, el 27% contra la Fuerza Pública y el 10% contra la infraestructura. 86% se registraron en 12 municipios de Antioquia, luego Chocó y luego Córdoba”, puntualizó.
En su ofensiva contra las bandas criminales surgidas tras la desmovilización de grupos paramilitares impulsada por el gobierno hace una década, la Fuerza Pública desarrolla desde el año pasado una fuerte ofensiva contra el Clan Úsuga, y en particular contra su líder, Darío 'Otoniel' Úsuga, el narcotraficante más buscado del país y por quien se ofrece una recompensa de hasta 1.500 millones de pesos.