El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses descartó que los 12 uniformados asesinados por el Eln recibieran tiros de gracia durante el ataque registrado el pasado martes en zona rural de Boyacá.
"Las trayectorias intracorporales dan cuenta que la mayor cantidad de los impactos fueron recibidos a nivel de tórax y cabeza", precisó el director del Instituto, Carlos Eduardo Valdez.
Aseguró que es necesario conocer los estudios sobre el lugar de los hechos en el que se registró la acción.
Además determinó que los tiros fueron realizados a larga distancia "por los estudios de las lesiones en los cuerpos todos presentan trayectorias de disparos hechos a larga distancia y no hay ningún signo de tortura ni tratos crueles o inhumanos".
En la emboscada a una patrulla del Ejército que escoltaba a una comisión de la Registraduría Nacional, en el municipio de Güicán (Boyacá) murieron 11 militares y un policía, y oros tres uniformados resultaron heridos. Además fueron secuestrados los militares Andrés Felipe Pérez y Kleider Antonio Rodríguez, quienes al parecer serían liberados en los próximos días.