Bogotá, Colombia (Ap) — Las autoridades en Colombia informaron el martes que dos soldados están secuestrados luego de una emboscada de rebeldes contra trabajadores electorales que el día anterior causó la muerte a 12 elementos de las fuerzas de seguridad. Además se informó del hallazgo de cuatro personas que sobrevivieron.
El gobierno responsabilizó del ataque del lunes en Boyacá al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla más grande del país, quien hasta ahora no ha revindicado el atentado.
El pelotón atacado estaba compuesto por unos 40 hombres que fueron masacrados en la selvática región con explosivos, lanzacohetes, ametralladoras y fusilería, detalló a The Associated Press el comandante del ejército general Alberto Mejía, quien se encuentra en la zona. Como resultado del ataque fallecieron 12 uniformados, tres quedaron heridos y dos más fueron secuestrados. A primera hora del martes se localizó "sanos y salvos" a cuatro soldados que estaban desaparecidos, aclaró el oficial.
El grupo insurgente emboscó a los funcionarios y militares que transportaban 130 papeletas electorales de los habitantes de una comunidad U'wa para su conteo, tras las elecciones regionales del domingo.
Tras el ataque, el presidente Juan Manuel Santos se reunió de urgencia con su equipo de seguridad y ordenó "arreciar ofensiva contra quienes no tomen el camino de la paz", escribió en su cuenta de Twitter.
Al finalizar la reunión, el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas exigió a la guerrilla la liberación de los secuestrados y responsabilizó al ELN de "la vida y la integridad de esos soldados".
La matanza empañó la jornada electoral del domingo. Al finalizar la votación Santos dijo había dicho que fueron las elecciones más seguras celebradas en el país en muchas décadas, con una reducción de 60% de la violencia en relación con los comicios de 2011.
El ataque del ELN ha sacudido al país que celebraba la posibilidad de firmar en pocos meses un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC. El gobierno y el ELN anunciaron hace unas semanas que se encontraban en fase exploratoria ante la posibilidad de iniciar conversaciones de paz en Ecuador similares a las que el gobierno mantiene con el otro grupo guerrillero. "Si el ELN cree que con estos actos va a ganar espacio político o fortalecerse en una eventual negociación, está totalmente equivocado", dijo el presidente Santos.
"Es un hecho que demuestra que el ELN no ha entendido que este es el tiempo de la paz y no el tiempo de la guerra", declaró el mandatario que ordenó a las fuerzas armadas redoblar la ofensiva militar contra los 1.500 rebeldes que, según los expertos, conforman el grueso del grupo insurgente del ELN, la mayoría de los cuales están concentrados en el este de Colombia, cerca de donde ocurrió el ataque.
En los últimos meses el ELN ha reivindicado ataques contra oleoductos e infraestructuras pero la muerte de 12 uniformados es el más grave desde 2013 cuando un atentado contra un convoy militar dejó 10 muertos.
Edgar Carreño, personero de la zona rural de Güicán, donde se produjo el ataque, explicó a The Associated Press que es la primera vez que se registra un ataque del ELN en la zona.
Según Carreño, quien sostuvo que los hechos ocurrieron alrededor de las 7 de la mañana del lunes, la región es una zona selvática de difícil acceso donde sólo es posible moverse a caballo.
La comunidad U'wa donde sucedió el ataque es un pueblo indígena compuesto por unas 7.000 personas que adquirieron fama nacional cuando en la década de 1990 defendieron su tierra de las perforaciones de la empresa Occidental Petroleum.
Bladimir Moreno, dirigente tribal y presidente de una agrupación que representa a los U'wa, dijo a la AP que tiene previsto viajar a la zona remota ubicada en un extremo del parque nacional natural El Cocuy para asistir a las autoridades en la realización de una pesquisa imparcial.
Dijo que la comunidad, en la que viven unas 300 personas, se encuentra a dos días de camino por senderos desde la localidad más próxima y que el único teléfono en el lugar dejó de funcionar después del ataque.