Hora: 02:57 p.m.
Ramón Gil, uno de los cuatro mamos de los grupos indígenas milenarios que habitan en la Sierra Nevada, dijo que el rayo que cayó sobre la aldea Kemakumake es una advertencia de la madre naturaleza por "la abundante profanación que se le hace a ella" de forma constante y por parte de los "hermanitos menores".
Además, porque "nosotros los mamos de las cuatro tribus no nos hemos aún reunido para unir criterios espirituales", explicó Ramón Gil.
Las declaraciones las entregó el sabio representante de la comunidad wiwa al pie de las cenizas en que quedó convertida la choza donde el pasado fin de semana estaban reunidos, cuando les cayó el rayo con el saldo de 11 muertos y 21 heridos.
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