Administración distrital ofreció el pago de 10 millones de pesos de recompensa a quien entregue información que permita ubicar a los responsables de los destrozos en las tribunas del estadio.
Pese al pacto de no agresión que fue firmado entre los líderes de las barras del Unión Magdalena y Atlético Junior el pasado jueves en Santa Marta con ocasión del clásico costeño jugado la noche del pasado sábado, este terminó en enfrentamiento que dejó como saldo a un hincha muerto, uno gravemente herido y otros tres capturados.
La situación dejó destrozos en la silletería y otras locativas del estadio Sierra Nevada, por lo que la administración distrital ofreció el pago de hasta 10 millones de pesos de recompensa para quien entregue información que permita la identidad y la ubicación de los responsables.
Así mismo, el comando de la Policía Metropolitana adelanta las investigaciones para dar con la captura de otros hinchas que participaron en la acción vandálica que conllevó a la suspensión del juego a los 71 minutos.
Las víctimas
Datos conocidos dan cuenta que, en una de las agresiones por los desmanes dos hinchas del Unión Magdalena resultaron gravemente heridos a puñaladas, piedra y palo, por lo que fueron auxiliados y llevados hasta la sala de urgencias de la clínica Los Nogales en donde fueron sometidos a los correspondientes servicios médico y seguidamente trasladados a un centro asistencial de mayor nivel en donde uno de ellos dejó de existir. Del herido no ha sido entregada su identidad.
Este fue identificado por las autoridades como Brandon Gustavo Somoza Gutiérrez, cuyo cadáver fue llevado hasta la morgue del Instituto de Medicina Legal de la ciudad.
Los desmanes
Se conoció que la alteración del orden público se inició en pleno partido cuando un hincha del Unión Magdalena habría invadido el terreno de juego para lanzar improperios en contra de la banca técnica del cuerpo técnico del Junior, lo que incitaría a los seguidores del equipo visitante para ingresar también al gramado generándose un enfrentamiento entre barras que terminó en una batalla campal.
Esta situación se extendió hasta las afueras del escenario deportivo por lo que se hizo necesaria la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios para controlar la situación.
“Policía Metropolitana ha dispuesto de un grupo especial de investigadores para dar con la identidad de los responsables de estos hechos que una vez más alteraron la tranquilidad en la ciudad”, dijo el coronel Jesús De Los Reyes.
Otra vergüenza nacional
Solo habían pasado 69 días, es decir poco más de dos meses, desde la noche del pasado 15 de febrero cuando se vivió una jornada de desmanes y enfrentamientos en el estadio Sierra Nevada luego que un grupo de hinchas arremetieran en contra de los jugadores del Unión tras la derrota a manos del Atlético Bucaramanga
La situación evidenciada la noche del pasado sábado se convierte en otra vergüenza nacional que le da la vuelta al mundo, lo que le acareará seguramente una sanción por parte de la Dimayor.