Tras el sepelio de la líder de la comunidad LGTBI, Cristina Cantillo, quien fuera asesinada la pasada Noche de Las Velita en el barrio Luis Carlos Galán, en el nororiente de Santa Marta, continúan las voces de representantes de las comunidades samaria.
Uno en pronunciarse fue el líder social de la Sierra Nevada de Santa Marta, Fredy Castillo, quien desde el exterior a donde según sus denuncias, le tocó irse ante amenazas de muerte, calificó como una infamia la acción criminal en contra de la mujer quien diariamente luchaba por el beneficio de los menos favorecidos.
Así mismo, rechazó el hecho criminal en el que un escolta de la Unidad Nacional de Protección, identificado como Javier Peña Chávez, resultó muerto y quien hizo parte de su esquema de protección.
“Es lamentable la muerte de esa gran líder como lo fue Cristina. Ella se cansó de pedir un buen esquema de seguridad ya que su vida corría peligro, pero no le prestaron atención”, dijo Castillo.
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Por su parte, la directora de la Fundación Frente Amplio de Mujeres, Jennifer Del Toro, responsabilizó de lo ocurrido a las autoridades distritales, departamentales y a la Policía, por no brindarle las garantías que en repetidas oportunidades la víctima solicitó.
“Cristina Cantillo fue una mujer luchadora por los derechos de la comunidad, y ella presentía que la iban a matar, porque no contaba con la seguridad requerida para garantizarle su trabajo y obviamente su vida. Nunca le prestaron atención, antes, por el contrario, el coronel De Los Reyes a los dos días de haber asumido el cargo le retiró la protección policial que tenía en su casa”, manifestó Del Toro.
Entre tanto, la reacción de la líder social y defensora de los Derechos Humanos, Yasmeri Marañón, no se hizo esperar y señaló que, a Cantillo al igual que a ella, le tocó acudir a tutelas para que se le reforzara la seguridad.
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Así mismo argumentó que, ella también esa noche se salvó de morir en el atentado a tiros en el que su escolta de la Unidad Nacional de Protección fue asesinado en Barranquilla.
“Ese era mi escolta y él ya iba para su casa luego de dejar a su compañero en la casa. Minutos antes yo me había quedado en la mía tras regresar de Santa Marta. Los sicarios creyeron que yo iba en el carro y por esos dispararon por el lado donde yo iba”, dijo Marañón.
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