Hora: 10:49 a.m.
Presidente del gremio, José Félix Lafaurie, dice que si el Gobierno no toma medidas en materia alimentaria, alivio de créditos y otras, las consecuencias serán nefastas.
El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, se declaró muy preocupado por la grave situación ambiental del país, que afecta seriamente la economía ganadera en varias regiones, y que se puede agravar en el último trimestre de este año y el primero de 2015, cuando el Fenómeno de El Niño llegue a su etapa de madurez y entre en pleno rigor.
“A este Gobierno le han tocado los embates más duros de la naturaleza: el primer Niño cuando comenzó, cuyo costó fue de no menos de $460 mil millones, no percibidos por los ganaderos por la menor producción de carne y leche; luego el Fenómeno de La Niña 2 veces, el segundo de los cuales provocó el éxodo de 2 millones de cabezas para sitios más altos de pastoreo, más de 1.300.000 hectáreas bajo agua, y 187 mil animales siniestrados”, recordó el dirigente.
Agregó que “eso, entre menores ingresos y pérdidas irreparables para los ganaderos, pudo haber costado 1 billón 400 mil millones de pesos; y desde entonces ha descendido el hato, que este Gobierno recibió en cerca de 24 millones de cabezas, y ya va en 22 millones”.
Fedegán ha constituido un observatorio, que semana a semana analiza la situación del país, para que el Gobierno tenga estadísticas del impacto del fenómeno.
Explicó que “la leche se da en la medida que haya pasto, porque el 85% es agua, y si el ganado no tiene agua no la produce. La producción nacional que es de 18 millones de litros día, ahora debe estar en 10 millones. A $800 por litro, son cerca de $6.400 millones por día; en 100 días son $600 mil millones, que dejaron de recibir los ganaderos, con un agravante: el 82% son pequeños, de 5 a 10 reses, que están a punto de una implosión social”.
“Me aterra que este ‘Niño’ está empezando, y hay zonas en la región Caribe que llevan 6 meses sin recibir una gota de agua, y los animales se están muriendo. Si no se actúa con urgencia, las pérdidas en esta oportunidad serán muy superiores a los sucesos precedentes”.
Soluciones
Lafaurie manifestó que “urge que el Gobierno haga congelar el pago de los créditos, por lo menos durante un año, como se hizo cuando el Fenómeno de La Niña, cuando el ejecutivo mismo se encargó de los intereses bancarios, y además se otorgó un período de gracia de 2 años, mientras se recuperaba la economía ganadera”.
La sequía provoca el éxodo de millones de animales para sitios más aptos de pastoreo.
Añadió que “esta decisión se debe tomar rápido, para evitar el pago de intereses moratorios, que perjudican tanto al Gobierno como a los particulares. La situación crediticia se normalizaría en 2015 o 2016, de acuerdo a la gravedad de evento”.
“Se debe actuar también, lógicamente con celeridad, en materia de suplementos alimentarios y otras ayudas, como por ejemplo para transportar ganado a áreas con menor afectación, para que la situación no se torne más dramática, con consecuencias nefastas para el hato; en un país como el nuestro que tiene que competir en los TLC sin tener cómo, no solo por las circunstancias ambientales que golpean al sector, sino también por la falta de infraestructura”.
Fedegan ha constituido un observatorio, que semana a semana analiza la situación del país, para que el Gobierno tenga estadísticas del impacto del fenómeno. “Se debería aprovechar el momento, para hacer un ordenamiento ambiental territorial; crear una nueva cultura que respete los temas ambientales. Parte de los desastres de las “Niñas”, fue por el desarrollo de actividad productiva en zonas de humedales. Las CRA se quedaron, hay que reformarlas”, sostuvo.
El presidente de Fedegan llamó la atención, para que además de las medidas a corto plazo, el país haga un inmenso esfuerzo, en la perforación de pozos profundos y generación de infraestructura de riego, para contrarrestar estos fenómenos que cada vez serán más frecuentes.
Afirmó que “salvo el Valle, que hace agricultura moderna con caña, donde hay unos 4 mil pozos profundos, el resto del país tiene los recursos hídricos subterráneos, no tocados. Hacer un pozo cuesta 2 millones de pesos, increíble que el estado no los financie. En el mundo, hace mucho tiempo, se utilizan para el agro, como fuentes de agua confiables”.
Comparte:
