Con la entrada en vigencia del nuevo Código Penitenciario y Carcelario, que busca aliviar el hacinamiento en las cárceles del país, se estima que en los próximos días cerca de nueve mil reclusos reciban libertad condicional.
“El cálculo que se tiene de manera preliminar por parte del Inpec con la entrada en vigencia de la ley es que aproximadamente entre siete mil y nueve mil internos pueden gozar de estos beneficios que establece la ley”, explicó el director del Inpec, general Saúl Torres.
“… La libetad condicional, la suspensión de la pena o la libertad domiciliaria es un ejercicio que se va a realizar de manera organizada con la autoridad judicial, previa verificación de los requisitos”, agregó el funcionario, quien aclaró que el beneficio solo cobijará a presos por delitos menores y no a personas condenadas por delitos de lesa humanidad.
El nuevo código señala que las personas condenadas a menos de ocho años de cárcel por delitos menores y que carezcan de antecedentes podrán solicitar detención domiciliaria y las multas por las que se concede libertad condicional, podrán ser reemplazadas por trabajos comunitarios.
No obstante, el Gobierno desmintió que la medida implique impunidad, toda vez que los reclusos condenados por delitos graves quedarán excluido s de la medida.
“En estos beneficios excluimos a las personas que hayan cometido delitos graves con el fin de garantizar que no haya impunidad. Este instrumento busca mejorar el sistema de justicia en el país”, explicó el ministro de Justicia, Alfonso Gómez Méndez.