Un informe de la Defensoría del Pueblo advierte que la violencia armada y los desastres ambientales siguen forzando la movilidad de miles de personas, agravando la crisis humanitaria en varias regiones del país.
El conflicto armado en Colombia continúa generando graves afectaciones a la población civil. Durante el primer trimestre de 2026, cerca de 50.000 personas vieron limitada su movilidad debido a confinamientos y desplazamientos forzados, según un informe revelado por la Defensoría del Pueblo.
El reporte evidencia un panorama preocupante, con 40 eventos de desplazamiento masivo que afectaron a 7.668 personas, reflejando un escenario persistente de vulneraciones a los derechos humanos en distintas zonas del país.
¿Qué está provocando esta crisis humanitaria?
De acuerdo con la entidad, los confinamientos impactaron a 39.807 personas como consecuencia de acciones de grupos armados ilegales, entre ellos el Clan del Golfo, el ELN, disidencias de las FARC y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Estas estructuras imponen restricciones mediante amenazas, incursiones armadas, homicidios, reclutamiento forzado de menores y uso de explosivos, afectando el acceso de las comunidades a alimentos, salud y educación.
En cuanto a los territorios más golpeados, el departamento del Cauca encabeza la lista con más de 9.300 personas afectadas por confinamientos, seguido de Chocó (7.765), Caquetá (5.030), Antioquia (5.023) y Bolívar (3.882).
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¿Qué papel juegan los desastres ambientales?
El informe también destaca que la movilidad forzada no solo responde a la violencia. Más de 25.000 personas fueron desplazadas por emergencias ambientales, especialmente por inundaciones en el departamento de Córdoba.
Uno de los casos más críticos se registró en Montería, donde lluvias atípicas afectaron a más de 43.000 familias, dejando comunidades aisladas y causando daños en viviendas, vías y cultivos.
La Defensoría subraya que estas dinámicas evidencian una crisis compleja, en la que el conflicto armado y los efectos del cambio climático se entrelazan, aumentando la vulnerabilidad de miles de colombianos en diferentes regiones del país.