La ACC denuncia persecución estatal y el incumplimiento de acuerdos en el ajuste del precio del combustible, mientras comienzan bloqueos en varias regiones del país.
La Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) ha señalado al presidente, Gustavo Petro, como responsable de la seguridad de sus líderes gremiales, en el contexto de la polémica generada por el aumento del precio del ACPM.
El organismo denunció lo que considera una persecución por parte del Estado hacia los transportadores, argumentando que se les ha etiquetado como golpistas y militantes políticos.
La ACC también afirma que el Gobierno incumplió su promesa de desarrollar una nueva fórmula para el precio del ACPM, optando en su lugar por aumentar el costo de los combustibles.
Los camioneros del país han tomado medidas drásticas al bloquear la Troncal de Oriente, una de las principales arterias viales que conecta al Magdalena con el departamento del Cesar y otras ciudades del interior del país.
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La acción, que se desarrolla este lunes, es parte de un paro nacional impulsado por el sector en respuesta al reciente incremento en el precio del ACPM, medida que los transportadores consideran insostenible para sus operaciones.
Desde el pasado viernes, los camioneros han expresado su rechazo al aumento del ACPM, solicitando al Gobierno Nacional una revisión urgente de la decisión. Según argumentan, el alza del combustible ha elevado considerablemente sus costos operativos, lo que amenaza su sostenibilidad económica en un sector que ya enfrenta múltiples desafíos.
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Resultados del Bloqueo
El bloqueo de la Troncal de Oriente ha generado interrupciones significativas en el transporte de mercancías, afectando la cadena de suministros y la movilidad en la región. Los transportadores esperan que esta acción de protesta obligue a las autoridades a reconsiderar la medida, buscando mitigar el impacto económico que sufren.
En diálogo con EL INFORMADOR, Heyner Gálvis, uno de los representantes de los camioneros, expresó el sentir del gremio: "La gente tiene derecho a pronunciarse por sus derechos. Durante tres meses estuvimos en diálogo con el gobierno nacional, pero nunca se llegó a ningún acuerdo, ya que el ministro de Hacienda mostró una intransigencia que imposibilita cualquier avance".
Gálvis también mencionó que, además de la falta de acuerdos, han enfrentado amenazas por parte del gobierno. "Nos han tildado de golpistas, de estar involucrados en un supuesto golpe de Estado. Esto nos llevó a apartarnos y no promover ningún paro en este momento, pero las afectaciones son evidentes. Ayer, el busto de papa en el mercado de Santa Marta estaba a 90 mil pesos; hoy, ha subido a 121 mil pesos".
El incremento del ACPM, que según Gálvis podría aumentar en un 30 a 35 por ciento el precio de algunos productos básicos, está generando un impacto directo en la canasta familiar de los sectores más vulnerables. "Si el ministro asegura que el aumento es de solo 6 mil pesos, el golpe a la economía de las familias será devastador. No entendemos cómo un país productor de diésel como Colombia permite que se eleven los precios de esta manera, afectando a quienes menos tienen", añadió Gálvis.
Los camioneros, que aseguran no importar diésel y contar con producción nacional suficiente, continúan exigiendo una revisión de la política de precios del combustible, advirtiendo que el incremento del ACPM afecta no solo a su sector, sino a toda la economía del país, con los más vulnerables pagando las consecuencias.