El pasado martes 19 de abril, se concluyó la polémica desatada por el permiso de explotación concedida a la empresa norteamericana Hupecol, en una zona de aproximadamente 30.000 hectáreas que comprende gran parte de la región de la Macarena Meta, que se encuentra a dos kilómetros de importantes reservas ambientales y acuíferas como el Parque Nacional Tinigua y el Río Losada, así como uno de los sitios turísticos insignes del departamento, caño cristales.
Luego de una fuerte polémica generada a nivel nacional, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) decidió revocar la licencia de explotación, que pese a lo que se cree no fue dada de un momento a otro, sino que es el resultado de cuatro años de trabajo anterior, en los que se pasó en primer lugar, en el año 2008, por la Agencia Nacional de Hidrocarburos que dio paso a un contrato que permitía la realización de un programa sísmico y la perforación de un pozo exploratorio que fue realizado un año después.
Finalmente, es el 2011 que se inicia el proceso de la obtención de la licencia ambiental ante el ANLA.
Ahora bien, pese a las declaraciones emitidas por el abogado del Anla, Fernando Iregui que negaban la existencia de otros proyectos y licencias desarrollándose en la misma zona, se encontraron en los registros del Sistema de Información Ambiental, las licencias ambientales Ombú (4338) y Capella (3816) operadas por la empresa londinense Emeral Energy.
Cormacarena igualmente, manifestó desde un principio su oposición frente a la permisividad de este y otros proyectos en la zona por el impacto ambiental que generará a futuro.