La ambientalista, Alma Clara García, relata la situación que atenta contra el medio ambiente y que evidenció en playas de la capital del Magdalena.
Por: Alma Clara García
Samarios, sí podemos
No es raro enredarnos en bolsas de plástico enterradas en la arena cuando nos metemos al mar en alguna de las playas de Santa Marta. Y no solamente bolsas, también podemos tropezarnos con pedazos de cajas de icopor, al igual que vasos, botellas y empaques de alimentos de colores vivos que flotan en el agua.
Aunque sea obvio decirlo, todo esto proviene de las playas y para ir más allá, de los vendedores de comida caliente, helados, colombinas, ceviche, cerveza, agua, gaseosas, frutas, papas, chicharrones, tinto, mazorcas y de los residentes y turistas que les compran, consumen y dejan los empaques sin conciencia alguna, en sus carpas, sombrillas o en el lugar de la playa donde se hayan situado.
La campaña se basa en la entrega de bolsas grandes reutilizables a los operadores turísticos y viajeros que llegan a la ciudad
De ahí la importancia de una campaña derivada del proyecto de “Turismo Sostenible” liderado por el diario EL INFORMADOR y por la corporación Samarios SÍ Podemos cuyo lema es Regresa tu basura no la dejes en la playa, con la participación de Cajamag, Aeropuertos de Oriente, Tayrona Automotríz y la Universidad del Magdalena.
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La campaña ha consistido en la entrega de bolsas grandes de basura reutilizables, tanto a los turistas a su llegada a Santa Marta por el terminal aéreo, como a los que disfrutan de días de esparcimiento en las playas y a los operadores turísticos o vendedores ambulantes playeros.
La entrega de bolsas se realiza acompañada de una pequeña explicación, que algunos aceptan con agrado y otros simplemente rechazan, como si fuera una intromisión a su deleite de barrigas y pechos al aire, circundado por latas de cerveza, palitos de paleta y de colombinas que sus hijos consumen y tiran a su alrededor. Parecen creer que el mar resiste todo y que la playa no es su casa, luego no tienen la obligación de cuidarla y mucho menos de limpiarla.
Turistas samarios uniéndose a la campaña liderada por EL INFORMADOR Y la corporación ‘Samarios SÍ Podemos’.
Este es un espectáculo que se repite permanentemente y que se aviva con celebraciones muchas veces acompañadas de bombas o globos de fiesta inflables y de diversos materiales que no solo se adhieren a los dedos humanos, sino que cubren cabeza, cuerpo y miembros de peces, tortugas y moluscos, al igual que de garzas, maría-mulatas y palomas, afectando sus funciones vitales y causándoles inmovilidad y la muerte.
Pero siempre es más importante el goce individual del clan familiar, que el espacio que lo permite. De nada sirve que una belleza natural tan especial, que tiene la sierra como protección y un mar al alcance de todos por su tranquilidad, motive su cuidado en aras de que este medio ambiente permanezca para futuras generaciones. Al contrario, es el aquí y el ahora de un sábado, domingo, día festivo o vacaciones donde todo se vale. Ya habrá otros que se encarguen de recoger y limpiar los restos de mi diversión sin límites, para eso pagamos impuestos pensarán algunos.
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En este punto, aunque los operarios de las empresas públicas hagan bien o mal su trabajo de una forma casi robotizada y con el esfuerzo que implica hacer esa labor bajo el sol, portando un uniforme grueso que les cubre todo el cuerpo, también ellos parecen carecer de la conciencia que implica la responsabilidad que tenemos todos con la basura que producimos, si los sorprendemos consumiendo sus propios alimentos en sus momentos de descanso.
Bao jo el lema lema ‘Regresa tu basura, no la dejes en la playa’, la estrategia busca incentivar a los ciudadanos a cuidar el medio ambiente.
Es que el protagonismo de las autoridades y la concientización de los funcionarios públicos sobre el tema, ha brillado por su ausencia como una constante que tristemente, no busca ni encuentra los métodos o herramientas para privilegiar la conservación de un lugar turístico de donde recibe la mayoría de sus ingresos. No existe una política pública estructurada que tome el toro por los cachos, lo que existe se limita a perseguir sin éxito la destrucción que paso a paso produce el animal.
La idea con este proyecto, es que sean muchos los hoteles que se sumen y que si la instrucción sobre la importancia de conservar el medio ambiente no proviene de los hogares, ni de los colegios, ni de las autoridades, que por lo menos sean los hoteles quienes instruyan con una pequeña charla de bienvenida a la ciudad, a sus huéspedes sobre el cuidado de la playa y el mar, en cumplimiento de la nueva ley de turismo que está privilegiando la conservación de los lugares de visita y el respeto por la población nativa.
La jornada fue realizada en los sectores de bello Mar y Bello Horizonte
Para finalizar, en la jornada de entrega de bolsas de basura del sábado pasado, 29 de enero, realizada por miembros de la corporación Samarios Sí Podemos en el sector de Bello Mar y Bello Horizonte, encontramos que dos importantes cadenas de hoteles tienen frente al mar una, un relicto de agua estancada color verdoso con basura flotante y la otra un camino de basura sobre un terreno tomado en arrendamiento donde se sitúan sus huéspedes y vendedores y se llevan a cabo eventos con gran número de asistentes. La basura que vuela como ave sin rumbo gracias a los vientos Alisios, da cuenta de que la falta de limpieza del lugar por parte de esos hoteles, forma parte de un circulo vicioso que empieza en la falta de conciencia.
Éste es una vez más un llamado urgente para visibilizar esta situación que no hemos podido controlar como sociedad.