El 40 % de las áreas de las cuencas hidrográficas del mundo muestran algún tipo de degradación, poniendo así en peligro la calidad y la seguridad del agua del planeta, según un estudio publicado este viernes en EE.UU. por The Nature Conservancy (TNC).
El estudio, titulado "Más allá de la fuente: los beneficios ambientales, económicos y sociales de la protección de las fuentes de agua", analizó las fuentes de agua de más de 4.000 ciudades del mundo.
"Proteger las tierras aledañas a las fuentes de agua es esencial para asegurar nuestro suministro del recurso en el futuro (...). Las repercusiones de estos cambios en la seguridad hídrica pueden ser graves", afirmó el director general del programa de agua de la citada organización no gubernamental (ONG), Giulio Boccaletti.
La pérdida de vegetación natural y la degradación de la Tierra, que conlleva el mal estado de las cuencas hidrográficas, pueden cambiar los patrones del flujo del agua a través del paisaje y conducir a fuentes de agua "poco fiables", afectando a todos los usuarios, señala el informe.
Las pérdidas relacionadas con el agua en la agricultura, en la salud y en la propiedad, por culpa de un crecimiento negativo sostenido, podrían disminuir la tasa de crecimiento en un 6 % en 2050 en las distintas regiones del mundo, según el Banco Mundial (BM).
El estudio muestra que la protección y restauración de la infraestructura natural de las cuencas está directamente relacionada con la mejora de la calidad del agua y de su cantidad, mediante la protección forestal, la reforestación y los cultivos de cobertura como avances en la gestión agrícola.