Un convoy humanitario organizado por Naciones Unidas llegó este martes a la localidad ucraniana de Severodonetsk, en la región oriental de Lugansk, una zona donde según la organización la población civil está sufriendo enormemente por el aumento de las hostilidades.
Hoy, las autoridades ucranianas anunciaron la evacuación de 1.200 civiles de Severodonetsk y otras localidades del este del país, área en la que parece concentrarse ahora mismo la ofensiva rusa.
El convoy de ocho camiones fletado por Naciones Unidas y sus socios transportó alimentos, mantas y otros productos básicos para unas 17.000 personas, así como cuatro generadores eléctricos para hospitales.
Su viaje se gestionó a través del mecanismo de coordinación que los servicios humanitarios de la ONU mantienen con Rusia y Ucrania para tratar de garantizar la seguridad de este tipo de operaciones.
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Pese a los convoyes que han podido llevar ayuda en los últimos días a varias zonas de Ucrania, Haq subrayó que esto representa "sólo una pequeña parte" de lo que hace falta para apoyar a la población del país.
El jefe humanitario de la ONU, Martin Griffiths, dijo hoy al Consejo de Seguridad que las "ofensivas y contraofensivas terrestres y aéreas están haciendo la vida casi imposible para muchos civiles en Ucrania" y que debe permitirse que todo el que quiera salga a zonas seguras.
Además, Griffiths denunció el peligro y las complicaciones a las que se enfrentan las organizaciones humanitarias para entregar ayuda e instó a todas las partes a cumplir con sus obligaciones en este ámbito.
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Según apuntó, desde el inicio de la guerra el Programa Mundial de Alimentos ha facilitado dinero y comida a más de 1,3 millones de personas y planea apoyar a unos 2,5 millones este mes.
Además, se han entregado más de 180 toneladas de materiales médicos y hay otras 470 toneladas en camino con el fin de asistir a unos seis millones de personas en los próximos meses. EFE