La Habana (Ap) — Los cubanos se mostraron sorprendidos al ver el presidente Raúl Castro responder preguntas de los periodistas en una inédita rueda de prensa que fue transmitida en vivo por la televisión estatal.
Especialmente interesantes fueron las preguntas de los periodistas a Castro sobre derechos humanos y presos políticos.
"Es muy significativo oír esto de nuestro presidente, que reconozca que no se cumplen todos los derechos humanos en Cuba", dijo Raúl Ríos, un chofer de 47 años. Ríos dice que está de acuerdo con el argumento del Castro de que ningún país es perfecto y todos deben tratar de hacerlo mejor.
Marlene Pino, un ingeniero, también de 47 años, dijo: "esto es historia pura y nunca pensé que vería algo como esto es difícil de asimilar rápidamente lo que está pasando aquí Para mí es extraordinario ver esto".
El presidente cubano, Raúl Castro replicó al llamado del presidente Barack Obama que había pedido un mayor respeto a los derechos humanos y la democracia en Cuba.
Castro reiteró que su gobierno le da énfasis a una amplia gama de derechos humanos al asegurar la atención sanitaria y la educación gratuitas al tiempo que restringen actividades que realizan los cubanos porque cree que hay agentes estadounidenses detrás de ellos con el propósito de desestabilizar el gobierno.
Castro dijo que ningún país cumple con todas las normas internacionales de derechos humanos.
En un acto inusual en el país comunista, Castro hizo parte de una conferencia de prensa con Obama. La sesión fue transmitida en vivo por la televisión estatal cubana. Los cubanos entrevistados en las calles se declararon sorprendieron al ver a Castro siendo cuestionado por los reporteros.
El presidente Obama dice que él cree que el embargo comercial que pesa sobre Cuba se va a acabar, y aunque no se puede predecir cuándo sucederá, cree que va a pasar en algún momento pues el embargo no ha servido ni a los intereses de Estados Unidos o del pueblo cubano.
Obama dice que Estados Unidos han sido más flexibles al hacer reformas al embargo vía acciones ejecutivas, pero la lista de cosas que su administración le resta por hacer es muy corta.
Ahora, la mayor parte de los cambios los tendría que hacer el Congreso. Dijo que aunque los Congresos no suelen ser productivos en los años electorales como éste de 2016, el hecho de que un gran número de legisladores hayan viajado a Cuba muestra un creciente interés en el levantar el embargo.
Obama dijo que la rapidez con la que el Congreso ponga fin al embargo dependerá de cómo Cuba responda a las preocupaciones que tiene el gobierno estadounidense sobre el tema de derechos humanos.
La rueda de prensa conjunta de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro dio lugar a un cruce entre el periodista de CNN Jim Acosta, segunda generación de cubano-americano, y Castro, que nunca se sometió a un interrogatorio agresivo por parte de la prensa controlada por el Estado o se vio expuesto a preguntas de periodistas extranjeros independientes.
Cuando se le preguntó por qué en Cuba hay presos políticos, Castro se dirigió directamente con irritación a Acosta y dijo: "Dame la lista de los presos políticos... si hay presos políticos van a estar libres antes de esta noche".
Cuba es criticado por detener brevemente a manifestantes varias veces al año, pero ha reducido drásticamente su práctica de dictar largas sentencias de prisión por delitos que los grupos de derechos humanos consideran políticos. Amnistía Internacional en su informe 2015/2016 informó que no tenía conocimiento de ningún preso de conciencia en Cuba.
Obama dice que él y Castro mantuvieron una "conversación franca y sincera" sobre los derechos humanos y la democracia y que están haciendo progresos para superar los obstáculos entre ambas naciones.
Obama declaró que estamos ante "un nuevo día" en las relaciones bilaterales pero indicó que los dos países tienen "diferencias muy serias", particularmente en las áreas relativas a la libertad de expresión, de reunión y religiosa. Sin embargo, Obama dijo que cree que los dos gobiernos son capaces de tener un "diálogo constructivo".
A su vez destacó el aumento del comercio y el turismo bilateral y dijo que trabaja para facilitar el camino para la creación de empresas conjuntas y la contratación de más cubanos en Estados Unidos.
También buscó tranquilizar a los cubanos sobre la implicancia del restablecimiento de las relaciones: "El destino de Cuba no será decidido por Estados Unidos o cualquier otra nación... El futuro de Cuba será decidido por los cubanos, por nadie más".
Castro pidió a Obama levantar el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y otras restricciones, al tiempo que ambos se comprometieron a avanzar en la normalización de las relaciones diplomáticas.
"Este es un nuevo día", dijo Obama parado en un atrio al lado de Castro después de que ambos jefes de Estado celebraran una reunión en el Palacio de la Revolución de La Habana.
Castro alabó las recientes medidas del gobierno de Obama para relajar los controles hacia Cuba y que el mandatario isleño calificó de positivas pero insuficientes. Pidió de nuevo a Estados Unidos que devuelva a Cuba la base naval ubicada en la Bahía de Guantánamo y el levantamiento del embargo comercial.
Obama llegó a Cuba con la promesa de hacer presión sobre los líderes cubanos en temas de derechos humanos y libertades políticas. Castro le devolvió la pelota a Obama al mencionar que en Cuba era inconcebible que el gobierno no garantizara atención sanitaria, educación, alimentación y seguridad social. Añadió que Cuba defiende "los derechos humanos" y que "los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales son indivisibles, interdependientes y universales".