El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó el domingo a La Habana, en lo que se constituye como el mayor gesto diplomático de un líder estadounidense hacía la isla en los últimos 90 años y que busca dejar atrás un pasado de enemistad.
Obama arribó al aeropuerto internacional José Martí de La Habana y se convirtió en el primer presidente en pisar tierra cubana desde 1928, cuando Calvin Coolidge visitó la isla.
El mandatario llegó acompañado de su familia, funcionarios, legisladores y empresarios para una vista de dos días y medio, en la que se encontrará con el presidente cubano Raúl Castro y empresarios.
Muchos estadounidenses que por casualidad se encuentran en Cuba justo cuando el presidente Barack Obama está por llegar sienten la emoción del momento.
Alexandra Perraud, una estudiante de derecho de 25 años de Chicago, dice que se siente "muy afortunada de que por casualidad estoy aquí".
Perraud, quien está estudiando un semestre en La Habana, dijo que llegó el viernes y que desde entonces ha hablado con muchos cubanos sobre la visita de Obama.
"Es un momento sumamente emocionante", expresó, y calificó de "fabuloso" que los dos países estén restableciendo relaciones diplomáticas.
Su amiga Emily Bitzer, también estudiante de derecho de Chicago, dijo que los dos países tienen mucho en común y que la visita de Obama "realmente ayudará a impulsar las cosas, con la apertura de relaciones y la unión de los dos pueblos".