Muchos estadounidenses que por casualidad u otros por motivo de hacer parte de la vista histórica se encuentran en Cuba justo cuando el presidente Barack Obama está por llegar, sienten la emoción del momento.
Alexandra Perraud, una estudiante de derecho de 25 años de Chicago, dice que se siente "muy afortunada de que por casualidad estoy aquí".
Perraud, quien está estudiando un semestre en La Habana, dijo que llegó el viernes y que desde entonces ha hablado con muchos cubanos sobre la visita de Obama.
"Es un momento sumamente emocionante", expresó, y calificó de "fabuloso" que los dos países estén restableciendo relaciones diplomáticas.
Su amiga Emily Bitzer, también estudiante de derecho de Chicago, dijo que los dos países tienen mucho en común y que la visita de Obama "realmente ayudará a impulsar las cosas, con la apertura de relaciones y la unión de los dos pueblos".
Manifestantes pro-gubernamentales y policías interceptaron y rompieron una protesta disidente en La Habana, unas horas antes de que el presidente estadounidense Barack Obama arribe en una visita histórica.
Cerca de 300 personas rodearon a unos 50 miembros y seguidores del grupo disidente las Damas de Blanco, en su mayoría mujeres, a quienes lanzaron gritos a favor del gobierno.
Las disidentes fueron custodiadas entonces por mujeres policías hacia autobuses del transporte pública, en una operación que duró cerca de 10 minutos. En esos casos, los manifestantes suelen permanecer algunas horas detenidos y luego liberados.
El número de manifestantes, tanto opositores como a favor del gobierno, y el de policías en el lugar parecieron ser similares a ocasiones anteriores. Cada domingo, las Damas de Blanco asisten a una misa y luego marchan en silencio por la Quinta Avenida y luego otros disidentes se les suman para intentar caminar dentro del vecindario.