El país realizará homenajes durante diez días al comandante y creador de la revolución bolivariana.
Encendiendo la ''antorcha de la llamarada'' ante su tumba en el Cuartel de la montaña, se iniciaron los diez días de homenajes por los tres años de fallecimiento del presidente Hugo Chávez. A Caracas arribaron los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, y El Salvador, Salvador Sanchéz Cerén.
Se sumarán a ellos los primeros ministros de países como Antigua, Dominica, San Vicente y Las Granadinas que también "vienen a acompañar al presidente Nicolás Maduro, a su familia y al pueblo de Venezuela" a homenajear a quien gobernó desde 1999 hasta 2013, dijo la canciller venezolana, Delcy Rodríguez.
Aunque, como dicen en el vecino país, los ojos de Chávez están presentes por toda Venezuela, la muerte del líder debilitó para siempre la revolución bolivariana.
Tres años después de su fallecimiento, tras una larga lucha contra un cáncer del que aún no se conocen detalles, Venezuela está lejos de ser el país que idolatraba su figura y cuyas dificultades eran acalladas por la fiebre petrolera y los subsidios del Gobierno.
Tras su muerte, cientos de miles de personas rindieron honores a Chávez ante su féretro y más de 30 jefes de Estado y dignatarios extranjeros asistieron a su funeral. Su fallecimiento, ocurrido a pocas semanas de comenzar su cuarto mandato presidencial, obligó a convocar nuevas elecciones presidenciales, en las que Nicolás Maduro se impuso al candidato opositor, Henrique Capriles.
Pero si en tiempos de Chávez la elevada inflación se justificaba por la “persecución del imperio”, como lo llamaba el comandante, hoy los ciudadanos, angustiados por los elevados costos de los productos y la grave situación de escasez, son más conscientes de que el panorama no es nada alentador.
La institucionalidad venezolana de carácter presidencialista está hoy más débil con la ausencia de Chávez, cuyo poder de unión y vínculo con el pueblo venezolano era innegable.
Su sucesor, Nicolás Maduro, ha enfrentado la crisis del petróleo que ha hecho que los precios del crudo disminuyan y por tanto que Venezuela ya no tenga los mismos recursos. Venezuela, el país con las mayores reservas de crudo del mundo, depende de las exportaciones petroleras para obtener 96% de sus divisas.
Sus salidas en falso también le han jugado malas pasadas y aunque sigue siendo la figura más importante dentro del chavismo, su desconexión con el pueblo ha aumentado.