Los refugiados que intentan pasar hacia el norte de Europa por los Balcanes empezaron a llegar a Eslovenia, después de que Hungría cerrara su frontera con Croacia, mientras dos nuevos naufragios dejaron más de 15 migrantes muertos en aguas griegas y turcas.
Los primeros seis autobuses de migrantes llegaron a Eslovenia procedentes de Croacia. Tres autobuses prosiguieron su camino hasta un centro de acogida, según la policía, y los pasajeros de otros tres fueron registrados directamente en la frontera.
Los refugiados de estos tres autobuses fueron sometidos a una revisión previa a un control de identidad. Según la policía, serán trasladados a un centro de acogida cerca de la frontera con Austria y tendrán total libertad para abandonarlo y proseguir su camino si así lo desean.
"Quiero ir a cualquier país, con tal de que sea tranquilo. Es por el futuro de mis hijos", dijo Said, un jurista de 40 años que viaja con su esposa y sus dos hijos de 2 y 3 años.
Este nuevo itinerario se debe al cierre por parte de Hungría de su frontera con Croacia a los migrantes la noche del viernes. Tras anunciarse este cierre, Croacia había indicado el viernes que mandaría a los migrantes que transitan por su territorio hacia Eslovenia.
El gobierno esloveno, que mandó refuerzos policiales a la frontera y suspendió el tráfico ferroviario con Croacia, indicó haber tenido conversaciones con Zagreb para crear "uno o dos" puntos de cruce para esos migrantes.