En todo un destino turístico se ha convertido el lecho del rio Magdalena en el municipio de Santa Bárbara de Pinto sur del Magdalena, debido al fuerte verano que azota a la Región Caribe y especialmente a la subregión sur del Departamento.
Por lo menos mil personas algunas procedentes de municipios vecinos se dan cita todos los sábados, domingos y festivos a las paradisiacas playas del Rio para bañarse y compartir en familia, mientras otros aprovechan para comercializar productos alimenticios, refrescos y licores.
No menos de cinco ramadas hay construidas en lecho del rio Magdalena donde las personas llevan enormes sonido, silletería, ollas para sancochos, entre otros materiales que les permiten disfrutar sanamente desde hace aproximadamente dos a tres meses.
Según declaraciones ofrecidas por el notario de Santa Ana Magdalena Julio Larios de la Hoz, quien es oriundo de Santa Bárbara de Pinto, el balneario le permite a la sociedad pinteñas el reencuentro con familiares y amigos lo que sirve para afianzar los lazos de fraternidad.
Debido a la concurrencia que semana tras semana asiste al rumbeadero las autoridades policiales, la Defensa Civil colombiana, y la Junta Santa Bárbara de Pinto, hacen presencia con el propósito de apoyar cualquier fortuito que pueda presentarse en el lugar.
Una preocupación que tienen las autoridades administrativas, policiales y los gremios ambientalistas del sur del Magdalena, es que los materiales, ramadas, desechos sólidos y barricadas construidas con sacos queden en el lecho del Rio al momento de su crecida.
Por lo anterior se supo que un comité constituido por diferentes gremios, en el que están incluidos ecologistas, realiza actividades encaminadas a concientizar a las personas que retiren los materiales contaminantes y todos aquellos que causen deterioro a la arteria fluvial.