La Defensoría del Pueblo hizo un llamado a los alcaldes y gobernadores de los departamentos del Magdalena, Bolívar, Antioquia, Cauca, La Guajira, Meta y Caquetá, para que como gestores de los planes de agua, orienten las inversiones necesarias y garanticen la prestación del servicio en condiciones aptas para el consumo. Los entes territoriales tienen una solicitud urgente, según formuló la Defensoría
del Pueblo tras evaluar los resultados de los informes que sobre calidad del agua en Colombia realizan las secretarías de Salud y el Instituto Nacional de Salud. El reporte que recoge los datos de 2015 que indica que hay siete municipios declarados como sanitariamente inviables. Santa Ana y Nueva Granada del Magdalena; Dibulla, La Guajira; Norosí y Hatillo de Loba, Bolívar; Cisneros, Antioquia; El Castillo, Meta; Piamonte y Timbiquí, Cauca; San Jacinto, Tiquisio y Río Viejo, Bolívar; Solita en el departamento de Caquetá.
Esta clasificación indica que en dichos municipios (donde la población estimada es de 2.14 583 personas) el agua no es apta para la ingesta, lo cual pone en riesgo la salud de los pobladores, particularmente de aquellos grupos vulnerables, como ocurre con los niños, niñas y adolescentes, además de las mujeres en estado de embarazo. Como resultado de ello, los habitantes ven restringido el uso doméstico del líquido vital, y deben incurrir en alternativas como la adquisición de elementos para potabilizar el agua, o en su defecto la compra de agua embotellada. Sin embargo, cuando se trata de regiones apartadas, donde el recurso hídrico es escaso y donde la pobreza es un agravante más del panorama, las posibilidades de abastecerse con agua en mal estado son altísimas.
Por esta razón, la Defensoría del Pueblo requirió a los alcaldes y gobernadores de las regiones comprometidas, para que como gestores de los planes de agua orienten las inversiones necesarias y garanticen la prestación del servicio en condiciones óptimas para el consumo humano. De la misma manera, el organismo de control para los derechos humanos en Colombia solicitó a las autoridades sanitarias en los territorios notificar a los prestadores del servicio, a la Procuraduría y a la Contraloría sobre los análisis practicados in situ, y a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios para que actúe con las investigaciones y sanciones correspondientes en los casos más críticos, como al parecer ocurre en Cisneros (Antioquia), (Magdalena) y Dibulla (La Guajira), cuyo comportamiento ha sido recurrentemente deficiente desde el año 2009.