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En un día como hoy, Armero se envuelve en memorias dolorosas: El inicio de una tragedia que no se olvida

Omayra Sánchez Garzón fue una niña colombiana de 13 años que murió víctima de la erupción del volcán Nevado del Ruiz en 1985. Adquirió reconocimiento mundial al estar tres días atrapada entre el lodo y restos de su propia casa, mientras las cámaras de televisión transmitían incesantemente sus últimas horas de vida

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La tragedia de Arme ro, desencadenada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz el 13 de noviembre de 1985, resultó en una catástrofe devastadora.

A pesar de las advertencias previas, la erupción tomó por sorpresa a la población cercana, afectando principal mente a Armero, don de más de 20,000 de sus 29,000 habitantes perdieron la vida. Los lahares, flujos de lodo y escombros, descendie ron a una velocidad de 60 km/h, destruyendo todo a su paso. La tra gedia, prevenible pero exacerbada por la falta de conocimiento sobre la historia del volcán, se convirtió en la segunda erupción volcánica más mortífera del siglo XX y el cuarto evento más mortífero desde el año 1500. A pesar de los esfuerzos posteriores por crear conciencia y preparación, el Nevado del Ruiz sigue siendo una amenaza para la región, recordando la importancia de la pre vención en situaciones de desastre natural. A finales de 1984, los geólogos observaron un aumento en la actividad sísmica en el Nevado del Ruiz. Se notaron fumarolas, deposición de azufre en la cima y La Cifra Más de 20 000 de sus 29 000 ha bitantes. Las víctimas en otros pueblos, particularmente en los municipios de Chinchiná y Vi llamaría, aumentaron la cifra de muertos a más de. 23 000. Presunta negligen cia Las inquietudes sobre la supuesta negligencia de las autoridades loca les frente a la amenaza del volcán llevaron a una fuerte controversia. El al calde de Armero, Ramón Rodríguez, y varios ofi ciales locales intentaron en vano llamar la atención del gobierno colombiano sobre el peligro que re presentaba el volcán. Du rante meses, Rodríguez hizo llamados a diversas autoridades, incluyendo a varios congresistas, al entonces gobernador del Tolima, Eduardo Alzate García, y al ministro de Legado El Nevado del Ruiz sigue siendo una seria amenaza para los poblados cercanos debido a la posibilidad de erupciones de poco volumen que pueden desestabili zar glaciares y generar lahares. Aunque parte del glaciar se ha retirado, un 10% de su hielo aún podría provocar lahares de hasta 200 millones de metros cúbicos, similar a los que devastaron Armero en 1985. Cerca de 500,000 personas en los valles de los ríos Combeima, Chinchiná, Coello-Toche y Gualí están en riesgo, con 100,000 en alto riesgo.



Los poblados de Honda, Mariquita, Ambalema. Santa Isabel, Líbano, Mariquita, Guayabal, Chinchiná y Armero. erupciones freáticas, alertando sobre una posible erupción. La actividad declinó en octubre, pero análisis de muestras de gases y terreno indicaron alto riesgo de lahares. Un informe del 22 de octubre advirtió a las autoridades, sugirien do medidas de prepa ración. La actividad volcánica aumentó en noviembre, con gases ricos en azufre, y fil traciones de magma en Sin embargo, el mapa tuvo poca distribución y no llegó a muchos residentes en riesgo. La manantiales cercanos. La desgasificación in tensiva creó alta pre sión, culminando en una erupción explosiva en 1985. En septiembre de 1985, con terremotos y erupciones freáti cas, las autoridades locales planearon eva cuaciones. Se elabo ró un mapa de riesgo en octubre, resaltando peligros en Murillo, Defensa Civil y la Cruz Roja intentaron coordinar evacuaciones, pero problemas eléctricos y una tormenta obstaculizaron los esfuerzos. Las autoridades locales instruyeron a la población a regresar a sus hogares alrededor de las 7:00 pm El día de la erupción, las columnas de ceniza alertaron a las autoridades, pero la falta de alertas sistemáticas y la confusión provocaron una evacuación insuficiente. La erupción ocurrió a las 9:45 pm, dejando a Armero vulnerable.

CIFRA: Más de 20 000 de sus 29 000 habitantes. Las víctimas en otros pueblos, particularmente en los municipios de Chinchiná y Vi llamaría, aumentaron la cifra de muertos a más de. 23 000

DESTACADO: Estaciones de triaje improvisadas se establecen en Lérida, Guayabal y Mari quita. Estados Unidos y otras naciones invirtieron en ayuda y suministros, incluyendo hospitales móviles, carpas y equipos médicos. Sin embargo, el barro y la destrucción de las carreteras obstaculizaron los esfuerzos, retrasando los rescates y contribuyendo a la alta mortalidad entre los heridos. Cerca de una semana después, los esfuerzos de rescate llegaron a su fin, con un saldo oficial de 22.540 muertos, 3.300 desaparecidos, 4.000 heridos y 20.000 personas sin hogar. Los saqueos aumentaron, y los sobrevivientes enfrentaron riesgos de enfermedades. La erupción se des tacó como un ejemplo de recuperación psiquiátrica después de desastres naturales, revelando problemas de salud mental entre los sobrevivientes.

Presunta negligen cia Las inquietudes sobre la supuesta negligencia de las autoridades loca les frente a la amenaza del volcán llevaron a una fuerte controversia. El al calde de Armero, Ramón Rodríguez, y varios ofi ciales locales intentaronen vano llamar la atención del gobierno colombiano sobre el peligro que re presentaba el volcán. Du rante meses, Rodríguez hizo llamados a diversas autoridades, incluyendo a varios congresistas, al entonces gobernador del Tolima, Eduardo Alzate García, y al ministro deminas Iván Duque Es cobar. Rodríguez llamó al volcán una «bomba de tiempo» y le dijo a los re porteros que él creía que una erupción rompería una presa natural ubicada río arriba, lo cual llevaría a una inundación. Pese a su insistencia, solo dos congresistas, Hernando Arango Monedero y Guillermo Alfonso Jara millo, le prestaron interés a la situación, llevando a cabo debates sobre el tema en el Congreso y minas Iván Duque Es cobar. Rodríguez llamó al volcán una «bomba de tiempo» y le dijo a los re porteros que él creía que una erupción rompería una presa natural ubicada río arriba, lo cual llevaría a una inundación. Pese a su insistencia, solo dos congresistas, Hernan advirtiendo al gobierno sobre la posibilidad de una tragedia, posibilidad que fue también señalada por Ingeominas.


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