Tras el agónico empate del Sevilla, Manchester sigue siendo favorito pese a perder a sus dos centrales titulares por lesión en el partido de ida.
El Sevilla y el Manchester United, dos campeones de la Liga Europa, se ven las caras este jueves en un duelo decisivo, la vuelta de los cuartos de final de la segunda competición europea, en busca de acercarse a un nuevo sueño para ganar un billete a las semifinales en una eliminatoria igualada tras el 2-2 de la ida.
El Sevilla afronta su torneo fetiche, en el que es el 'rey' como hexacampeón de la Copa de la UEFA/Liga Europa (2006, 2007, 2014, 2015, 2016 y 2020), como el partido más ilusionante de una mala temporada, en la que, aunque ya más tranquilo, sigue en la lucha por evitar el descenso (a 8 puntos), pero también con la prudencia que exige un 'gigante' tan laureado en Inglaterra, en el mundo y en Europa como el United -ganó la Copa de Europa/Champions en 1968, 1999 y 2008, y la Europa League en 2017-.
Los sevillistas se aferran a la 'magia' de la que considera como su competición y también al apoyo de un Sánchez-Pizjuán que será una caldera, una auténtica olla a presión para volver a soñar y redimirse de su nefasta campaña, aunque desconfían del histórico y potente equipo de Old Trafford y de sus posibles bajas y jugadores 'tocados'.
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Será el quinto partido del conjunto del barrio de Nervión con el veterano José Luis Mendilibar en su banquillo, quien, desde su llegada hace apenas un mes, ha logrado dos triunfos seguidos a domicilio en Liga (Cádiz y Valencia), algo que no ocurría desde hace quince meses, y sendos empates a dos goles: en casa contra el Celta y el de hace una semana en Mánchester.
El entrenador vasco ha mejorado a un equipo que estaba alicaído, perdido y al que le costaba asimilar las ideas de su antiguo técnico, el argentino Jorge Sampaoli, al haber conectado con una plantilla que ha entendido sus planteamientos: un fútbol directo, efectivo, sin tantos artificios, de mirar con el balón hacia arriba y no asumir riesgos innecesarios atrás.
Esta filosofía, unida a la motivación y la ambición de los jugadores sevillistas ante esta oportunidad de reivindicarse en su competición favorita, junto con el aliento de su fiel hinchada, podría ser clave para encarar una cita tan complicada como sería dar la campanada de doblegar a todo un Manchester United y, a partir de ahí, alimentar nuevos sueños.
Para ello, Mendilibar, una vez superada la plaga de lesiones que ha afectado al Sevilla en las dos últimas campañas, tiene a toda su gente disponible, salvo el medio Joan Jordán, lesionado; el lateral argentino Gonzalo Montiel, sancionado; y los dos no inscritos en Europa, el centrocampista senegalés Pape Gueye y el extremo mexicano Jesús 'Tecatito' Corona.
El Sevilla irá con todo a este duelo crucial, vital tanto para su presente, porque daría continuidad a su buena dinámica, y quizás también para su futuro, pues supondría reengancharse a una temporada que hasta hoy ha sido decepcionante, impropia de un equipo que ganó la Liga Europa en Colonia en 2020 -en ella eliminó al United en semifinales- y que se clasificó en las tres últimas para la Liga de Campeones.
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