"Es que nunca te dan tregua", afirmó Murphy, el segunda base de los Mets de Nueva York que acaba de fijar un récord de la postemporada con seis juegos consecutivos en los que ha bateado de jonrón. "Esa es una gran característica que debe tener un equipo. Así que auguro una tremenda serie".
Ned Yost, el manager de los Reales, también se manifestó asombrado por el cuarteto de ases en la rotación de los Mets, conformado por Matt Harvey, Jacob deGrom, Noah Syndergaard y Steven Matz.
"Todos son unos fenómenos", manifestó Yost. "En serio, los tres primeros serían el número en cualquier otro equipo.... es un rotación muy dinámica".
Mets-Reales. La edición número 111 de la Serie Mundial que se pone en marcha la noche hoy en el Kauffman de Kansas City es la primera en la historia que enfrenta a equipos que surgieron tras la expansión en la década de los 60.
Ambos ganaron su última corona en los 80, Kansas City por única ocasión en 1985 y Nueva York por segunda vez al año siguiente.
El club del mercado más grande de las mayores contra el más chico, aunque eso no se plasma al repasar las nóminas de salarios. Desde 2010, los Mets decidieron gastar frugalmente y su inversión aproximada de 120 millones les ubica 15tos entre 30 equipos, un escalón por debajo de los 125 millones desembolsados los Reales, según cifras de spotrac.com.
Estos mismos equipos deberán encontrarse dentro de cinco meses cuando les toque el partido inaugural de la próxima temporada, el 4 de abril.
Los Mets están de vuelta al Clásico de Otoño después de 15 años en gran medida por el aporte de sus jóvenes lanzallamas, todos capaces de tirar por encima de las 95 millas por horas. Pero resulta que los Reales son tal vez las más capacitados para hacer contacto con las rectas de alta velocidad que envía alguien como Harvey, asignado para abrir el primer juego.