El atacante con nacionalidad estadounidense se hizo presente en la goleada 7-0 ante la débil Trinidad y Tobago.
El partido, disputado en el Exploria Stadium, de Orlando, Florida, careció de cualquier interés futbolístico y se convirtió en un mero entrenamiento para la selección de Estados Unidos que fue superior en cada una de las facetas del juego ante un rival, al que le faltó todo, incluido la colocación en el campo.
La mejor demostración de esa falta de coordinación se vio cuando al minuto dos ya llegaba el primer gol por mediación del joven Jonathan Lewis, que sería junto al veterano Paul Arriola y al samario Jesús Ferreira autores de sendos dobletes.
Ferreira, del FC Dallas, en su segunda participación con el equipo de las Barras y las Estrellas marcaba el 2-0 al minutos 9 y cerraba la goleada con su segundo personal al 62, además de ser uno de los grandes destacados y protagonistas.
Mientras que Arriola marcaba el tercero y cuarto goles al 22 y 41, respectivamente, de la primera parte para que el defensa Miles Robinson, de cabeza, a los 52 minutos consiguiese el 5-0.