Todo cambió en el amanecer del segundo tiempo. Y cambió gracias a un zapatazo de Juan Daniel Roa. El bogotano, hecho en casa, agarró un rebote y la mandó al fondo del arco del experimentado Juan Carlos Henao. Ese gol empató la serie semifinal frente al Once Caldas y le dio un impulso anímico a Santa Fe para seguir derecho.
Dos goles más, anotados por Luis Quiñones y Róbinson Zapata, le dieron al equipo de Gerardo Pelusso el paso a la final de la Copa Colombia, más allá del susto final de César Quintero, que dejó el partido en un 3-1 que dejó a los visitantes con las manos vacías. Ahora, se viene un duelo de 180 minutos con el Junior de Barranquilla.