Este simbólico artefacto fue creado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos de la Universidad de Chicago.
El Boletín de Científicos Atómicos anunciará la nueva posición del Reloj del Fin del Mundo, un indicador simbólico que refleja la cercanía de la humanidad a su autodestrucción; en esta actualización, el Comité de Ciencia y Seguridad (SASB) evaluará una serie de amenazas globales, incluyendo conflictos armados, el impacto de la inteligencia artificial y la persistente crisis climática.
Siguiendo los principios establecidos por el biofísico Eugene Rabinowitch, quien analizaba el panorama global para ajustar la hora del reloj basándose en debates con líderes políticos, científicos y pensadores, el comité busca mantener este enfoque analítico.
Para el 2025, los expertos consideran factores como la guerra entre Ucrania y Rusia, el conflicto en Palestina y las tensiones políticas en países como Venezuela y Estados Unidos.
Según el Boletín, el futuro de la humanidad parece más incierto que nunca, lo que ha llevado a anunciar posibles ajustes en la hora del reloj, actualmente a 90 segundos de la medianoche. Este marcador, creado en 1947 por el físico Hyman H. Goldsmith, simboliza el final de los tiempos.
Aunque se espera que las manecillas no avancen más allá de su posición actual, las posibilidades de que esto ocurra son bajas, debido a la creciente urgencia de cambios inmediatos, según Rachel Bronson, presidenta y directora ejecutiva del Boletín.
Finalmente, este martes, tras la reunión del Comité de Ciencia y Seguridad, se espera que el consejo, integrado por destacados científicos y ganadores del Premio Nobel, anuncie la nueva hora del reloj.
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