Oración para todos los días
Te rogamos Padre Dios que nos ayudes a enamorarnos de la vida y enfrentar toda adversidad confiando en tu divina providencia, a ejemplo de San José, hombre justo y piadoso, que supo asumir las contrariedades de la vida y las enfrentó desde tu ayuda divina. Que en esta novena san José nos ayude e ilumine para poder alabarte siempre con nuestras vidas y gozar plenamente de ti en la muerte. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo en unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria. Por los siglos de los siglos. Amén
“San José, padre de los trabajadores”
José no deja de trabajar, es un artista. Más que carpintero es un escultor, trabaja y trabaja. Sabe que Dios le envía al Mesías, pero no envía cuenta bancaria. Es porque nosotros estamos llamados a ganar el pan con el sudor de la frente. Hoy muchos piden a Dios, pero no piden trabajo. El trabajo dignifica y anima a vivir, marca un estilo de vida. José seguro que enseñó a Jesús la importancia de trabajar y de ser responsable del trabajo que se asume. Hoy te propongo que reflexionemos como llevamos nuestro trabajo, ¿eres puntual?, ¿eres responsable? Hoy tenemos la oportunidad de hacer un giro y recordar que la clave de esto es que te santificas en tu trabajo, es saber que hoy Jesús se cansó conmigo en el trabajo, que linda oración esa… También pidamos por aquellos que buscan trabajo para que consigan un trabajo digno y que no lo exploten o le quiten la dignidad. San José, que nunca falte el trabajo y el pan en nuestras vidas.
Gozos Estribillo
Pues eres santo sin igual y del mismo Dios amado. Sé José nuestro abogado en esta vida mortal.
Que te alaben los fieles ejércitos y que te alaben los cristianos coros, oh preclaro José, que fuiste dado a la Virgen en Casto Matrimonio.
Al advertir su gravidez te asombras, y la duda de angustia en lo más íntimo, pero un ángel del cielo te revela que el Niño concebido es del Espíritu
Tú estrechas al Señor en cuanto nace; después huyes con él a tierra egipcia luego en Jerusalén notas su falta, y al encontrarlo lloras de alegría
Más feliz que los otros elegidos, que solo ven a Dios después de muertos, tú, por un privilegio misterioso, desde esta misma vida puedes verlo. Por este santo, Trinidad Santísima, déjanos escalar al cielo santo, y nuestra gratitud te mostraremos con el fervor de un sempiterno canto.
Oración Final
Oh Glorioso patriarca san José, esposo de la Virgen María, dispénsanos de tu protección paterna. Te lo suplicamos por el Sagrado Corazón de nuestro Señor Jesucristo. Tú, cuya protección se extiende a todas las necesidades y sabe hacer posibles las cosas más imposibles dirige tu mirada de padre sobre los intereses de tus hijos. Recurrimos a ti con la confianza en las angustias y penas que nos oprimen; dígnate tomar bajo tu caritativa protección este asunto importante y difícil que es causa de nuestras inquietudes: (Repite con gran fe tu petición). Haz que su feliz desenlace sea para gloria de Dios y bien de sus amantes siervos”. Así sea. Padrenuestro, Avemaría, y Gloria.