La rebelión de las canas

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Luis Tabares Agudelo

Luis Tabares Agudelo

Columna: Opinión

e-mail: tabaresluis@coruniamericana.edu.co


Desde que empezó este lío de la pandemia el gobierno tomó decisiones que redundan primero en nuestra salud y segundo, tratar de que no se colapse el sistema. Los primeros en llevar del arrume fueron los mayores de 70 años por un confinamiento extremo. Soy uno de los damnificados debido a que mi padre y mi madre cumplen esta condición y por lo tanto no he podido disfrutar de su compañía.

Ha sido tanto el desespero que me he desinfectado, me he puesto tapabocas, careta, guantes y he ido en cuatro ocasiones a verlos cuando las llamadas telefónicas o el WhatsApp no me satisfacen. Sé de su angustia porque mi madre me pide que la lleve a la iglesia, a un centro comercial, a mercar o a caminar por el parque Simón Bolívar como nos gusta hacerlo saboreando un helado. Le pido que tenga paciencia, que este bicho no va a ser eterno. Les explico que enfermarse por coronavirus no es difícil y que si lo adquirimos posiblemente no nos recuperemos y que nuestro sepelio sería en la más grande soledad. Además, que los médicos y científicos nos piden que en lo posible, si no tenemos que salir, no lo hagamos.

Los científicos y médicos no se cansan de decirnos que “infectarse por coronavirus no es un resfriado común: hay fiebres altas, dolores de garganta y opresión en el pecho a tal punto que se siente como que se va a morir y por lo tanto se necesita reanimación. Se habla de ventilación invasiva que para el covid-19 es la entubación bajo anestesia general consistente en quedarse mínimo dos o tres semanas sin moverse muchas veces boca abajo con un tubo en la boca hasta la tráquea que le permita respirar al ritmo de la máquina a la que lo han conectado: No se puede hablar, no puede comer ni hacer nada de manera natural porque la molestia y el dolor que se siente necesita de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo. Durante el tiempo que el paciente necesite la máquina estará en coma inducido. En 20 días un paciente joven llega a tener una pérdida de un 40% de masa muscular y la posterior reeducación será de 16 a 20 meses asociado a traumatismos severos de la boca y de las cuerdas vocales. Es por esta razón que las personas mayores de 70 años no aguantan, no resisten”.

Hoy surge que un movimiento ciudadano conocido como Rebelión de las canas basado en los derechos fundamentales a la igualdad, libre desarrollo de la personalidad y libertad de locomoción de los mayores de 70 años residentes y domiciliados en Colombia, promovió una acción de tutela que fue fallada a su favor y ordena al gobierno que “dentro de las cuarenta y ocho (48) expida el acto administrativo mediante el cual otorga el tiempo para ejercicio físico en exteriores de los adultos mayores de 70 años”. El fallo ordena garantizar la libre locomoción de los adultos mayores de 70 años en tiempos de pandemia.

Afortunadamente, el gobierno va a apelar la decisión para seguir protegiendo a las personas con este rango de edad debido a que aunque el principio de igualdad irradia todo nuestro ordenamiento jurídico, cuando hay choque entre ellos, los jueces deben ponderar y en su sentencia debe primar la vida como en este caso.

En síntesis, hago un llamado cordial al sentido común de las personas que han tomado el desconfinamiento o los días sin IVA como que se hubiera terminado la crisis o como que hubiera vuelto la normalidad. Debemos aprender juntos porque esta pandemia termina solo cuando se encuentra la vacuna, no antes.

Por lo anterior, ahora que se ha vuelto a salir es necesario que se tomen mucho más en serio el coronavirus y nuestros seres queridos mayores de 70 años deben esperar un poco más.


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