Colombia forestal

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El pasado miércoles, mientras los medios de comunicación locales despertaban a los colombianos con las imágenes de los estragos dejados por los vándalos en las marchas de Bogotá y Medellín,
los principales noticieros del mundo informaban sobre la iniciativa más importante presentada en el marco de la reunión anual del Foro Económico Mundial, en Davos (Suiza), llamada “Champions for 1 Trillón Trees”, orientada a sembrar un billón de árboles en el planeta al año 2030.
La inclusión de Colombia en esta iniciativa global ambiental, es algo que debe llenarnos de orgullo y compromiso. Ello, demuestra que los esfuerzos que está haciendo el gobierno Duque en materia de protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático, son de la más alta importancia. El aporte de Colombia, en esta meta de plantación forestal, es de 180 millones de árboles al año 2022, equivalente a 163.636 nuevas hectáreas, además de las otras estrategias que está implementando el gobierno en el uso de biocombustibles, vehículos eléctricos, energía solar, protección de paramos y bosques naturales.
Claramente, en Colombia podríamos sembrar 1 millón de hectáreas de árboles en los próximos tres años, si los ciudadanos, gremios y la agroindustria asumiéramos el compromiso de ayudar al gobierno del presidente Duque en este propósito ambiental. Voy a citarles un par de ejemplos prácticos de cómo lograrlo.
Según el censo ganadero, en Colombia hay 674 mil predios dedicados a la ganadería. Si se siembra el 50% de esos predios, con un promedio de 3 hectáreas (3.300 árboles/ha) por predio, obtendríamos una superficie de 1 millón de hectáreas nuevas reforestadas. ¿Cómo hacerlo?
Supongamos que la siembra de tres hectáreas de árboles cueste alrededor de 9 millones de pesos. Si Finagro, saca una línea de crédito a una tasa de DTF+1% e.a., a un plazo de 12 años, los ganaderos podrían pagar esa deuda con 2.4 litros de leche diarios. Como esto tiene que ser un compromiso de todos los actores, la banca privada podría ayudar a financiar esta inversión a través de créditos de cartera sustitutiva de inversión forzosa con fuente de pago de la industria láctea y cárnica.
Teniendo en cuenta que el sector de los hidrocarburos tiene que pagar anualmente un impuesto al carbono de $16.600 por tonelada, y suponiendo que un árbol adulto con 2 metros de altura retiene una tonelada de CO2 al cabo de dos años, podríamos establecer un mecanismo de contratos a futuros a través de la Bolsa mercantil de Colombia, para asegurar el retorno de la inversión. Es decir, las empresas del sector de los hidrocarburos y demás industrias, canjean sus emisiones de gases de efecto invernadero por toneladas de CO2 de las plantaciones forestales certificadas del sector ganadero.
Otra alternativa complementaria es la compensación ambiental por contaminación vehicular. Para compensar las emisiones que emite un vehículo que recorre 5000 km al año, se requieren plantar 2 árboles. Según el Runt, Colombia cerró el 2019, con unos 14,4 millones de automotores. Si el Congreso de la República, tramita una ley que obligue a los propietarios de vehículos invertir en un fondo forestal el valor de dos árboles ($10.000), podremos sembrar 28,8 millones de árboles anuales.

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